Por eso creo que si no nos animamos a hacerle una burla a ese tema tan denso, produce, inagotablemente, parálisis.
El miedo a lo desconocido bloquea, obtura las ganas de seguir viviendo y desde allí dejamos que se acerquen, que merodeen, personajes inconclusos, que habitan esa atmósfera de incertezas y excesivo temor.