Aunque los muffins son muy parecidos a las
madalenas y se elaboran de manera muy similar, hay algunas diferencias en la
forma de prepararlos que hacen que el resultado sea diferente. La masa de los
muffins apenas se bate, con el fin de que la mezcla no contenga demasiado aire
y la miga quede más compacta, menos ligera
que las madalenas, en las que sí debe batirse bien la mezcla para que nos
queden esponjosas. El muffin, además, suele rellenarse con frutas, mermeladas,
etc. a diferencia de la madalena que, por lo menos la tradicional, es siempre
sólo de masa. Esa característica de los muffins de ir rellenos hace que sea casi lógico el paso
de los habituales ingredientes dulces a los salados, dando lugar a esa otra
delicia que son los muffins salados. Como éstos que os ofrezco hoy: ricos,
fáciles de hacer y muy sabrosos. Yo los he hecho mezclando un poco los estilos,
aumentando un poco el batido de la
masa. Así, la miga queda algo menos compacta que en los muffins pero un poco menos
esponjosa que en las madalenas. En todo caso, eso va en gustos… o en amor a la
ortodoxia.
Ingredientes
para una docena de muffins150 gr de harina de trigo 175 cl de leche 1 huevo 50 gr de mantequilla 50 cl de aceite de oliva suave ½ sobre de levadura Royal ¼ de cucharadita de café de bicarbonato 75 gr de queso emmental rallado 50 gr de jamón serrano
Una cucharada de nueces picadas Una cucharada de semillas de hinojo Una cucharada de semillas tostadas de sésamo
Una cucharadita de semillas de amapola
- Mezclamos bien en un cuenco los ingredientes secos: la harina, que tamizaremos con ayuda de un colador, la levadura, el bicarbonato y las semillas de hinojo bien machacadas.
- En otro cuenco mezclamos los ingredientes húmedos: la leche, la mantequilla derretida, el aceite y el huevo y los mezclamos batiendo ligeramente.
- Hacemos un hueco en el recipiente donde tenemos la harina y volcamos en él la mezcla húmeda, batiendo con las varillas para conseguir una masa homogénea. (Aquí es donde se debe batir más o menos según queramos obtener una miga más o menos esponjosa.)
- Añadimos el jamón bien picado y el queso, mezclamos todo y dejamos reposar en el frigorífico unos diez minutos, mientras se precalienta el horno a unos 200º.
- Pasado ese tiempo rellenamos los moldes que vayamos a utilizar llenando sólo dos terceras partes de los mismos, y espolvoreamos con las nueces picadas, el sésamo y las semillas de amapola.
- Llevamos al horno manteniendo unos cinco minutos la temperatura fuerte, para bajar luego a 180º, y dejamos que se hagan durante unos treinta minutos, o hasta que se vea que están hechos.
- Esperamos a que se entibien y ya podemos servirlos, aunque yo los prefiero cuando ya han reposado unas cuantas horas y la miga se ha asentado.
