Muy regaladas este Día de Reyes

Publicado el 07 enero 2021 por Sylvia

Nunca en la vida había estado tan ocupada como ahora, por eso hace tanto que no escribía aquí; pero esta es como una "mi casa" virtual, un espacio muy mío. Una vez alguien dijo que era como un diario público y no en mi caso, pero entiendo esa impresión porque aquí vuelco intimidades. El caso es que es aquí donde puedo y quiero publicar lo MUY FELIZ Y AGRADECIDA que estoy por el desarrollo de B; no solo aquí, sino con ustedes, mis amigos blogueros, que tanto cariño nos han dado.

Como saben, B tiene Síndrome de Turner. Hace ya años, cuando su pediatra endocrinóloga indicó iniciar el tratamiento con hormona de crecimiento, no respondió bien y, como a pesar de la disminución en el ritmo de crecimiento seguía creciendo, la doctora consideró prudente suspender las inyecciones y esperar. Luego, vino lo que podríamos llamar el "shutdown" que nos llevó al diagnóstico de autismo, así que pensamos que era mejor no agregar el elemento hormona a lo que estaba viviendo, dado que, gracias a Dios, seguía creciendo.

Ayer la llevé al consultorio particular de la doctora porque ya tenía más de un año sin que la viera presencialmente. Con la pandemia se suspendió la atención que recibía en el sistema de salud pública y habían pasado como nueve meses de una consulta telefónica. Yo sabía que crecía por la ropa y los zapatos; pero ¿sería significativo?, ¿suficiente? ¡Pues crece bastante! Los genes de la familia de su papá le ayudan con la estatura; pero por esa vía o la que sea es Dios encargándose, como se encarga siempre de todo lo que pongo en sus manos

La doctora me advirtió que, en general, como a cualquier niña con ST, estaría indicado hormonarla; pero sugirió seguir esperando porque su tamaño la coloca en el percentil 75 de niñas con ST . Eso la deja en el percentil 5 de niñas sin ST, pero ser la más bajita de su salón no es discapacitante. Por lo demás, sus varios exámenes -análisis de sangre- dicen que es una niña saludable. Y siempre recuerdo la lista de las comorbilidades posibles, de todas las complicaciones de salud recurrentes en las niñas con ST, que ella no padece.

De Dios es la honra, la gloria y el poder.

Silvia Parque