No puedo con...

Publicado el 27 abril 2010 por Martarg
Mi amiga Rosa y yo teníamos una compañera cuya frase más repetida era algo así como... "No puedo con ello". Esta expresión se decía con desgana... arrastrando las palabras, y venía acompañada de un gesto de hartazgo y desesperación, una especie de grito de socorro ahogado, porque nuestra compi era divina, y no tenía el ánimo para aguantar según que cosas.
Para nosotras esta expresión es ahora sinónimo de "¡¡Aggggghhhh!! Esto es inaguantable, insoportable... Me crispa." Y, como no, también se puede aplicar a ciertos estilismos, ciertas prendas que nos insipiran manía o con las que jamás, jamás, jamás, nos veremos vestidas.
Estoy segura de que cada una tenemos nuestra prenda 'nopuedoconello'. ¿A que sí? En ocasiones la razón es obvia: son prendas feísimas. Pero el concepto exacto de esta realidad tiene más que ver con ese calzado, o ese tipo de pantalón que objetivamente es bonito, que tiene miles de adeptas y, sin embargo, tú los percibes como la kriptonita del armario.
Mis 'nopuedoconello' son los siguientes:
Bolso acolchado.
Sí, ya sé que es fruto del diseño chic de Chanel y que es una herejía reconocer que no me gusta, pero es que no lo soporto. Ahora hay versiones estupendas, y veo a algunas mujeres que rematan su look con este complemento y encaja a la perfección, pero no me veré jamás con uno de esos. La mezcla del tejido acolchadito y la cadena... Esa forma que tiene de colgar como "de madre" (sin ofender, por favor, ya me entendéis)... Esa referencia a los looks de los 80 en las películas de Almodóvar... Lo siento. Borrado de mi lista de la compra hasta el fin de los tiempos.
Sandalias ibicencas.
Una prenda que la familia real nos mete hasta en la sopa cuando llega el sempiterno posado en Mallorca. Desde el abuelo (el Rey) hasta los nietos, todos correteando con ese zapato plano de múltiples colores, en el que se asoman apenas un par de dedillos... Ellos en plan "neohippy", ellas en plan "hay que ponérselas, como sea"... con pantalones pirata y ese aire de ligereza con el que apoyan el producto patrio. Pues no, a mí ese calzado no me parece favorecedor. Hay quien lo luce estupendamente, pero teniendo todo el surtido de sandalias que hay actualmente, no me apetece nada ir vestida a lo regional, por muy entrañable que sea el elemento.
Manoletinas peeptoe.
El fenómeno 'peeptoe' me gusta como evocación de un estilo femenino, inspirado en los años 40. Tienen su razón de ser como zapatos con tacón, cuña... porque hacen una pierna bonita y femenina, marcando el empeine e insinuando apenas los dedos. Al principio nos costo hacernos la idea de que se volvían a llevar, pero la gracia es esta reinvención de una prenda clásica. Sin embargo, la bailarina (que tiene para mí otro estilo, y evoca otra imagen completamente diferente) con los dedos fuera, a modo de "sandalia que no es sandalia", y con una suela completamente plana... dejando el pie con forma de lenguado, sin gracia y sin nada de belleza, no me gusta nada. Otro 'nopuedoconello' que jamás llevaré.
Y ahora queda esperar a ver si el tiempo me hace tragarme mis palabras porque estamos acostumbradas a decir "esta prenda, ni loca", y luego al final nos vemos abducidas por ella a fuerza de verla en escaparates y revistas. Pero me atrevo a predecir que con estas tres joyas no voy a caer, las tengo grabadas a fuego como la antítesis de lo que me gusta vestir. Bueno, quién sabe si el bolso... si al final se impone... ;-)))
¿Y tú? ¿También tienes un 'nopuedoconello'?