Revista Talentos
Éramos Marie y Claire, amantes inseparables. Recuerdo las íntimas horas que pasamos una sobre otra en una acogedora habitación; la suavidad con que nos rozábamos en nuestros paseos; los baños de espuma que nos dábamos en un extraño artilugio. Pero te perdí, y ahora agonizo en una bolsa de basura.
