Esta vez la propuesta nos la trae Tracy desde su blog Tracycorrecaminos y la podéis leer aquí. De todos modos, por si estáis tan perezosos como yo, os resumo un poco en qué consiste (después de la imagen).
¿CÓMO PARTICIPAR?
- Hay que escribir un texto sobre la vuelta a la normalidad por el comienzo de curso.
- Puede ser real o inventado.
- En cualquier formato: narrativa o poesía.
- Máximo 350 palabras.
- La convocatoria se cierra el domingo día 20 al mediodía.
Y ahora, con tu permiso, me desahogo un poco, con mi particular regreso tras las vacaciones.
NO QUIERO VOLVER
223 palabras
Siento mis pies tan pesados como losas y los arrastro igual que si fuera una octogenaria. No se trata de haber cumplido los cincuenta hace tan solo unos días. Este es un cansancio más profundo que se adhiere a mi cuerpo y me asfixia.
Normalmente suelo regresar varios días antes de finalizar mis vacaciones, para hacerme al cambio de ritmo entre el pueblo y la ciudad. Este año, incluso, he vuelto mucho antes de lo habitual por temas administrativos y médicos con mis padres, pero ni por esas mi cerebro quiere asumir la vuelta.
Por su parte, las bolsas y ojeras campan a sus anchas bajo mis ojos, a pesar de las mil y una cremas que aplico cada día sobre ellas. Incluso habiendo dormido más o menos del tirón (cosa rara en mí).
Si este es el llamado Síndrome postvacacional no se lo deseo ni a mi peor enemigo.
Tampoco creo que se deba al calor. Llevamos con olas de calor desde mayo por lo menos y aunque mi cuerpo tolera muy mal las altas temperaturas, esta apatía no es por eso.
De no ser, porque no tengo edad escolar, me uniría en la pataleta de los más pequeños durante su dramático primer día de clase. ¡Ojalá existiera también un período de adaptación tras el regreso de las vacaciones para los adultos!
Y bueno, nada más por hoy. No te olvides de visitar y comentar al resto de compañeros en esa "vuelta al cole", para apoyar sus relatos.
Te lo contó Rebeca.