Tres semanas más tarde, le ofreció un trabajo.
Revista Talentos
Llega cansada. Son las diez de la mañana. La está esperando. Le prepara el desayuno, después se mete en la cama. Le recuerda si no tiene nada que darle. Añora cuando lo conoció; la invitaba a cenar, le decía que era preciosa…
Tres semanas más tarde, le ofreció un trabajo.
Tres semanas más tarde, le ofreció un trabajo.
