Aplaudió con creíble entusiasmo al ganador.
Revista Talentos
En su discurso hablaba de pesares y resentimientos, de quejas y gratitudes, de errores y aciertos...; acusaba y pedía perdón..., inquiría..., explicaba..., intentando casi agónicamente apaciguar conciencia y orgullo, reparar en fin, en esa oportunidad única, los desperfectos de una larga y tempestuosa vida.
Aplaudió con creíble entusiasmo al ganador.
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