Habladora de palabras, tejedora de ideas hilvanadas, profesora de oficios tiernos, dibujante de esquinas en soledad, fotógrafa de colores azules, madre de hijos bien paridos. En los cuadernos llenos de notas sin olvido están las caricias. Todavía queda vida para hacerlas. Los oficios amorosos son perdurables, llegará pronto el júbilo.