Revista Talentos
Madre cuelga de la lámpara mirando al vacío con ojos pánfilos. Siempre fue la luz que iluminó nuestra familia, pero cojones, lo extremista que se había puesto. Padre la mira con ojos vacuos acariciando su botella. Yo caliento mis pupilas en una cucharilla de peltre. Un cárabo disecado nos contempla.
