Revista Talentos

Opulencia distraída

Publicado el 09 mayo 2016 por 50palabras @50palabras_
Una tumba vacía. Un cadáver ausente. La familia no escatimó en gastos: la lápida brillaba con los grabados de oro, el excelente buffet, la orquesta contratada desde Viena y la lectura del epitafio a cargo del mismísimo presidente. Mientras, el difunto olvidado tomaba el sol en su piso de Vallecas.
Escrito por Esther Morino Morillas - Web

Volver a la Portada de Logo Paperblog