Abre los ojos y escucha los pitidos intermitentes.
Recuerda lo que le pasó. Tenía un miedo atroz de morir en el quirófano, hasta que escuchó una voz, que tranquila le dijo: "Todo va a salir bien".
Ahora, se toca la boca; tiene sed. "Es un milagro", dice la voz.
