Las hojas se rebelan al caer,son obstinadas.Un instante previo de sufrir el anonimato,olvidadas estrellas,entre minúscula vida y tierra,danzan como péndulos iluminadas de libertad,en un compás cósmico y determinista.Al caos lo contiene el sol.Entonces nos provocan, nos deslumbrantan solo para llegar a lo íntimode los tejidos de nuestro sery marcarnos de manera inexorableque otro otoño ha pasado.
OTRO OTOÑO. ANA MARÍA MANCEDA
Las hojas se rebelan al caer,son obstinadas.Un instante previo de sufrir el anonimato,olvidadas estrellas,entre minúscula vida y tierra,danzan como péndulos iluminadas de libertad,en un compás cósmico y determinista.Al caos lo contiene el sol.Entonces nos provocan, nos deslumbrantan solo para llegar a lo íntimode los tejidos de nuestro sery marcarnos de manera inexorableque otro otoño ha pasado.
Las hojas se rebelan al caer,son obstinadas.Un instante previo de sufrir el anonimato,olvidadas estrellas,entre minúscula vida y tierra,danzan como péndulos iluminadas de libertad,en un compás cósmico y determinista.Al caos lo contiene el sol.Entonces nos provocan, nos deslumbrantan solo para llegar a lo íntimode los tejidos de nuestro sery marcarnos de manera inexorableque otro otoño ha pasado.