El cerebro puede lograr que veamos en la oscuridad más absoluta. No podemos ver a otras personas pero sí una parte de nosotros mismos: nuestras manos. Tampoco lograremos ver las manos de los demás. No es una broma para Halloween aunque pudiera parecerlo, pero sí una experiencia apropiada para esta noche: Busque un sitio totalmente a oscuras y mueva lentamente la mano de un lado a otro frente a su cara. ¿Qué ve? Si la respuesta es una forma imprecisa que se mueve, no se asuste, no está imaginando cosas ni se trata de nada “del otro mundo”. Pertenece a ese 50% de personas que pueden ver el movimiento de su propia mano incluso en la ausencia total de luz. Y si además es de los que asocian colores a las letras o los números lo experimentará con mayor intensidad.La neurociencia puede explicarlo sin recurrir a cualidades paranormales. De hecho, los espeleólogos han relatado en repetidas ocasiones que en lo profundo de una sima y sin ninguna luz, son capaces de ver sus manos. De ahí que a este curioso fenómeno se le conozca precisamente como “ilusión del espeleólogo”. Ahora, un estudio de la Universidad de Rochester, publicado en el último número de Psycological Science, confirma que están en lo cierto y trata de explicar por qué ocurre.Magazine
¿Podríamos ver en total oscuridad?
Publicado el 13 noviembre 2013 por Planet
El cerebro puede lograr que veamos en la oscuridad más absoluta. No podemos ver a otras personas pero sí una parte de nosotros mismos: nuestras manos. Tampoco lograremos ver las manos de los demás. No es una broma para Halloween aunque pudiera parecerlo, pero sí una experiencia apropiada para esta noche: Busque un sitio totalmente a oscuras y mueva lentamente la mano de un lado a otro frente a su cara. ¿Qué ve? Si la respuesta es una forma imprecisa que se mueve, no se asuste, no está imaginando cosas ni se trata de nada “del otro mundo”. Pertenece a ese 50% de personas que pueden ver el movimiento de su propia mano incluso en la ausencia total de luz. Y si además es de los que asocian colores a las letras o los números lo experimentará con mayor intensidad.La neurociencia puede explicarlo sin recurrir a cualidades paranormales. De hecho, los espeleólogos han relatado en repetidas ocasiones que en lo profundo de una sima y sin ninguna luz, son capaces de ver sus manos. De ahí que a este curioso fenómeno se le conozca precisamente como “ilusión del espeleólogo”. Ahora, un estudio de la Universidad de Rochester, publicado en el último número de Psycological Science, confirma que están en lo cierto y trata de explicar por qué ocurre.
