Por favor, ¡ayudadme!

Publicado el 29 diciembre 2011 por Hada

ENCONTRÉMOSLE ENTRE TODOS UN HOGAR AL BUENO DE KLAUS

Al regresar a casa hace dos tardes, paré en un colmadito a comprar unas cosas, en plena carretera y, estando dentro, observé a un podenco esquelético cruzando la carretera, ladrándole a los coches y parado en mitad del asfalto. La tendera me dijo que estaba abandonado, que no sabía cómo seguía vivo y que hacía dos días había habido un accidente por esquivarlo. En cuanto lo llamé, vino y para montarlo en mi furgonetilla sólo necesité tentarle con una torta de aceite. Obviamente no podemos quedárnoslo, así que tenemos que buscarle un hogar urgente o llevarlo a un albergue.

Sólo le falta subir de peso y cariño, muuuucho cariñoooo. Es buenísimo. Creo que aún es un cachorro.

No puedo juntarlo con los otros perros. No puedo subirlo a la azotea porque ahí andan Dracu y Paco. No puedo meterlo en casa porque aquí andan Isis, Hada y Valentina. No puedo ubicarlo en la terraza de la cocina porque ahí andan las conejas y tortugas. ¿Nos ayudas a encontrarle su lugar en el mundo? ¿Cómo se puede abandonar a un bichito a su suerte?

Ahora mismo lo tenemos en el jardín delantero de casa. Le he puesto una caja de cartón y una manta térmica dentro. Además de agua y comida. Como el jardín delantero está abierto lo hemos atado con una correa y cable para que disponga de unos 2 metros y pueda moverse algo. Pero, obviamente, así no puede estar muchos días. ¡Encontrémosle entre todos un hogar a Klaus!

Es un amor. Le he dado un baño, porque apestaba de lo lindo. Armada con 10 litros de agua tibia y con el champú canino antiparasitario, me fui para él. Ni el más mínimo gesto de rechazo por su parte: se dejó hacer creo que, hasta agradecido y feliz. Luego, un rato de secado natural bajo los cálidos rayos solares. Una vez sequito, paseo y sesión "fotera": no sabe caminar con cadena y continuamente salta sobre sus patas traseras, feliz y contento, para jugar o dar besos. A nuestro regreso del paseo, reforma de su caseta de cartón. Le he montado un parapeto a resguardo del viento y de la lluvia y, en el suelo, primero un felpudo y sobre él la manta térmica. A continuación, dos boles hasta arriba de pienso que se ha zampado entre eructos saciados y "contentos". Ahora dormita dentro de su acartonada caseta.

Os agradeceré infinito si difundís, compartís y me ayudáis a buscarle un hogar como merece.

Se me rompe el corazón, porque es una maravilla de perro, pero nos es imposible quedárnoslo.

Gracias por vuestra lectura y tiempo.

¿Verdad que es una monería?.