Precoz

Publicado el 05 mayo 2017 por 50palabras @50palabras_
La madre, recordando las palabras entre lágrimas de su pequeño, no podía dormir. Cuando sintió movimiento en el otro lado de la cama, asió el cuchillo escondido y, yendo tras el monstruo, su marido, se lo clavó una y otra vez.
En su habitación, siempre al acecho, sonreía el niño.
Escrito por Luisa Hurtado González - Web