Para la hidratación, que es el mayor problema en este tipo de piel, hay que analizar con profundidad la crema que estás utilizando. Debe contener una buena cantidad de antioxidantes, para evitar los radicales libres (agentes externos que dañan la piel). También es una buenísima opción, el aceite de oliva o aceite de almendras, que son ultranutritivos.
A la hora de maquillarnos debemos encontrar un maquillaje hidratante, que tenga la menor cantidad de base mineral, ya que los polvos minerales acentúan la sequedad y puedes notar tirantez y que la base del maquillaje se resquebraja.
Bien, pues con estos sencillos consejos, podrás lucir este verano una piel seca, pero como nueva. Espero que os sirva. ¡Hasta la próxima!

