Revista Talentos

¿Que es la Resiliencia?, por Manu Medina

Publicado el 27 septiembre 2021 por Manumedina

Resiliencia, una palabra que así, y a priori nos puede ser complicada de pronunciar, ya que no es tan cercana a nuestra vida cotidiana, este es un concepto ampliamente utilizado en el mundo científico.

La resiliencia aplicada a la psicología y a la educación es un concepto emergente. En su origen, proviene del latín “resilire”, que significa “volver atrás, volver de un salto, resaltar o rebotar”, y en física se refiere a la capacidad de un material de recobrar su estado original tras haber estado sometido a altas presiones.

La resiliencia hace referencia a una propiedad de los materiales por la cual un objeto elástico, es decir un muelle, un resorte que es sometido a una a una presión o fuerza determinada, es capaz que una vez que cesa dicha presión recuperar su forma original.

por la cualidad humana de convertir una adversidad transformándola en aceptación y por lo tanto en madurez. 

Pues bien si trasladamos este concepto al mundo de la sicología, o de las ciencias sociales, o de los proceso conductuales, o procesos artísticos, nos referimos a la capacidad que tienen las personas para recuperarse ante circunstancias adversas, bien sean estas de carácter individual o sicosocial.

¿Que es la Resiliencia?, por Manu Medina
En el campo de las artes escénicas la resiliencia toma el poder cuando probamos y probamos y buscamos a través del  ensayo y error, no es difícil encontrarnos que lo que menos pensábamos es lo que más cuadra en la escena. La capacidad y el conocimiento de la resiliencia nos instrumenta y nos refuerza la creación, dar por sentada una acción predeterminada , muchas veces nos lleva al equívoco en el trabajo.

La resiliencia es la capacidad de una persona para poder resistir y gestionar las situaciones mas complejas que pueda soportar el ser humano.

En el caso del arte, seria como” la capacidad que tiene un artista para rehacerse, gestionar, buscar y seleccionar todas aquellas emociones, acciones que le vengan bien a la escena”

A lo largo de mi vida teatral siempre que se me encomienda un proyecto nuevo paso por distintas fases, y una de ellas son las dudas, miedos, exigencias, en los que casi siempre me veo inmerso. Es siempre el propio trabajo, las constantes charlas con mis compañ[email protected], los distintos profesionales que confieren el espectáculos, las investigaciones paralelas al trabajo, las consultas etc. y todo el personal es el que siempre me reconduce y me ayuda a decidir, descartar, y posteriormente a corporizar el trabajo del actor sobre su papel. 

En el trabajo con la resiliencia, esta implícito la aceptación, el perdón, la relajación con las exigencias, y sobre todo con la escucha continua a no tener miedo a errar.

Los estudios sobre la resiliencia surgieron a mediados de los años setenta, al principio se pensaba que era una capacidad innata con la que nacía las personas, pero a medida que iban surgiendo investigaciones más exhaustivas sobre el tema, se vio que esta cualidad podía desarrollarse a edades muy tempranas, empezó estudiándose en niños que tenían padres alcohólicos, con esta realidad se creía que dichos niños tendrían la predisposición a tener trastornos, sicopatías, conflictivas, etc. cuando fueran mayores. Pero sin embargo se demostró que no es así. Que los niños eran capaces y a pesar de haberse desarrollado en esos ambientes tan adversos, de poder ser unas personas completamente normales, y perfectamente adaptadas a la sociedad.

La resiliencia desde la neurociencia es increíble: ver que el cerebro tiene la capacidad de ir regenerándose continuamente con las experiencias vividas, este es un potencial humano con muchas posibilidades, y debemos recordad que nuestro cerebro tiene (y haciendo un paralelismo) la capacidad de un Ferrari, pero en cambio vamos pedaleando en bicicleta. Con la Resiliencia podemos cambiar cualquier circunstancia de la vida, si no nos abandonáramos al miedo.

Según estos estudios realizados en el ámbito de la siquiatría y la neurociencia, se fue comprobando que la resiliencia no es tanto heredada o adquirida, sino que resulta mayormente de la adaptación y de la interacción que cada persona hace con su ambiente y con los conflicto que le surgen a lo largo de su vida.

Este es el desarrollo clásico de un individuo y no menos de una persona con discapacidad intelectual, pero si no se le dan las oportunidades para estudiar, para desarrollar esas capacidades no llegará a desplegar todo su potencial.

Pues eso mismo tiene que ver con los factores de la resiliencia, el ser humano tiene que tener la oportunidad de vivir esas situaciones de conflicto “que no tienen que ser adversas” para poder desarrollar todo lo concerniente a la resiliencia. Hemos de saber que la resiliencia esta muy relacionada con el desarrollo, y que la resiliencia tiene que ver con las circunstancias de cada ser humano, con el aprendizaje que tengamos en la vida, evitar la vida, evitamos el crecimiento.

Es verdad que existe “según la ciencia” que un tercio de la población tiene un gen específico que esta relacionado con la serotonina y que tiene mayor posibilidad resiliente, pero también se sabe que dicho gen se puede desarrollar en el resto de la población. 

Con la sobreprotección que ejercemos sobre nuestros hijos y en nuestro caso en las personas con discapacidad intelectual, provocamos, que no sean autónomos, y que no afronten retos, y esto les hace más débiles y ante la adversidad tienen más posibilidades de sucumbir.

Esta capacidad de resiliencia se puede desarrollar, para afrontar cualquier reto, cualquier dificultad de la vida, y no solo aguantando sino salir fortalecido de la experiencia. 

Si en lo concreto la resiliencia es la capacidad de sobreponerse ante las adversidades, hemos de destacar que las personas con discapacidad intelectual saben mucho de eso. Este sector poblacional esta muy acostumbrado a convertir el veneno en medicina, a mirar de frente y seguir adelante, no es nada fácil sentirse diferente, apartado, menospreciado,  por una característica de nuestra personalidad, donde para muchos seres humanos dicha característica le determina en demasía.

Del concepto resiliencia, podemos inferir la relación intima entre este proceso y el ciclo vital de la persona con discapacidad. Nos referiremos, por otra parte, a cualquier discapacidad, ya sea intelectual, sensorial o motora, por estar la resiliencia presente en cualquiera de ellas debido a múltiples factores como la incomprensión social, la discriminación, o la comunicación.

La persona con discapacidad se enfrenta a un numeroso compendio de adversidades: la aceptación de las propias limitaciones, la discriminación de una parte de la sociedad, o el proceso de adaptación continuo de la familia, núcleo que desarrolla cualidades resiliente, así́ como acompañante en la adversidad, y por lo tanto factor relevante del crecimiento resiliente de la persona con discapacidad. 

Dichas adversidades se multiplican cuando dicho sector poblacional se expone en cualquiera de las ramas del arte, ya que en muchas ocasiones el propio espectador se apropia de la discapacidad no le deja ver más allá del trabajo del artista.


Volver a la Portada de Logo Paperblog

Revista