Una vez listas las pantallas, se va imprimiendo la prenda color
por color haciéndolos coincidir con el diseño original y secando cada impresión
de color. Dependiendo de la maquinaria empleada en este paso se podrán imprimir
diseños de más o menos colores.
Para terminar se realiza otro secado final de las tintas y la
prenda queda lista para su uso.
Resultado final
La definición de los diseños y el colorido de las tintas no
se pueden igualar con otras técnicas y las tintas que se emplean funcionan
perfectamente sobre gran cantidad de tejidos, ya sean estos 100% algodón, poliéster,
mezcla de ambos y otros, para cada caso hay una tinta apropiada. La durabilidad
de la estampación en la mayor parte de los casos va a ser mayor que la de la
propia prenda sin requerir especiales cuidados , simplemente lavados en agua
templada y jabón poco abrasivo.
Resumiendo, la serigrafía tradicional es la opción ideal cuando se trata de hacer largas tiradas de estampaciones textiles y cuando se buscan los mejores resultados con los colores más nítidos. Más aun si lo que se está buscando es una impresión de pocos colores ya que los costes se reducen muchísimo y el precio final es muy asequible.
