Los gritos de terror y el olor a putrefacción indicó la llegada de los primeros cincuentistas al restaurante.
Revista Talentos
Siempre puntual, el viejo Álex esperaba la junta de este año. Recordaba sus comienzos y cómo los que ya no estaban le habían jurado que "ni muertos" se perderían el 50º aniversario.
Los gritos de terror y el olor a putrefacción indicó la llegada de los primeros cincuentistas al restaurante.
Los gritos de terror y el olor a putrefacción indicó la llegada de los primeros cincuentistas al restaurante.
