Rain Man es una historia tierna y una película agradable de ver, rodada sin muchas pretensiones, pero con todas, que logra atrapar al espectador desde el inicio. Emotiva en muchas ocasiones y hasta cómica, en otras, enternece al espectador con su aspecto de road movie y con sus principales actores, bordando sus papeles. Viéndola uno se da cuenta que no es de extrañar que Hoffman recibiera el Oscar a mejor actor por su interpretación de Raymond y que esta película esté considerada una de las mejores del cine norteamericano.
Cien por cien recomendada.