Revista Diario

Recuerdos en el bolsillo

Publicado el 25 junio 2014 por Evamric2012
RECUERDOS EN EL BOLSILLOQue se termina el año para nosotros, que estamos ya recogiendo, vaciando el casillero, programando conferencias para septiembre, reservando anfiteatros, abrazando a los estudiantes y felicitando a unos, y consolando a otros,  finiquitando entre cócteles a los que no voy y palabrerías en las que se cuelgan las infinitas sombras de la hipocresía. Que dejamos que nos plagien los discursos, que sinteticen la palabra, que disfracen de elegancia cuatro estupideces. Que los aplausos me lastiman, que los silencios cada vez más me llenan, que contigo le sobran al tiempo saetas para clavarse donde quieran en mi cuerpo. Y que la vida sigue con delirios tintados de fresa y malvas, que las ilusiones se bañan en escupideros, que nos queda la satisfacción de un año más entre los dientes del lobo saliendo indemnes, que ser mujer y dar órdenes no le gusta a ningún macho ni en España ni en Navarra, porque en el fondo todos prefieren las que no les digan más de lo que no les gusta oír, aún los que se dicen más liberales,  y que mantenerse en pie es un triunfo, y que ya me quedan pocas entradas para llegar a las mil, cumplir mi objetivo y cerrar la puerta.  Que es hora de tomar el tren, desde la misma estación de siempre, de dejar la ciudad y regresar a otra en la que nos cambiaron el nombre de las calles. Que de todo se cansa una, hasta de abrirse el pecho a descubierto, de contar mentiras, de decir verdades, de ficción y realidades, de expulsar voces, de vomitar nadas…Que estoy muy, pero que muy cansada, pero llegué a mi objetivo.  El 21, le canté a la vida, en la Sant Joan te besé en la boca…Ahora debo protegerme en mis delirios, entre música y libros sin rasgar la sensibilidad escrita a mano.
Ahora, es tiempo de silencio. Me duele el pecho y la escritura que salda deudas, entre tú y yo, un limbo de calles sin nombre, una guía perdida en la ciudad sin manual de arquitecturas perennes, todo estaba en vilo tras un vidrio de azúcar y sal, y hay que tirar palante. Que la vida sigue hasta donde nos lleven sus pasos, y esperando pocas zancadillas ante lo que nos espera.






Volver a la Portada de Logo Paperblog