Se acercan fechas muy señaladas en las que todos aquellos que viven junto a un escritor empiezan a buscar ideas sobre qué regalarles. Y es que, los regalos para escritores, no son tan fáciles como parecen. Os lo digo yo, que muchas veces tengo que dar las ideas de mis propios regalos.
Después de tantos años pensando en qué me gustaría tener y con la suerte de mujer que tengo que me hace unos regalos espectaculares, algo he aprendido. Por eso, os traigo esta lista de regalos originales para escritores.
Regalos originales para escritores
Como decía, esta lista nace fruto de los regalos que me han ido haciendo (o que me he ido comprando) a lo largo de los años, junto con los que he visto que otros escritores recibían durante este tiempo. Algunos, de hecho, son regalos que me gustaría recibir… Lo digo por si queréis enviarme alguno a casa.
Fuera quedan las tazas personalizadas, los calcetines o las sudaderas con frases graciosas. Sé que son muy regalos para escritores muy molones, pero también coincidiréis en que son un cliché.
He intentado crear categorías de regalos, más que regalos concretos, para que veáis distintas opciones y decidáis el que más le puede gustar a ese escritor al que queréis sorprender.
1. Libretas bonitas
Empezamos por un clásico. Muchos de nosotros adoramos los cuadernos. Sentimos verdadera pasión y adoración por ellos. Yo mismo, cada vez que piso una tienda en la que hay un apartado de cuadernos o libretas…, me tengo que contener. Creo que nadie puede hacerle ascos a unas cuadernos bonitos.
Gracias a ellas nunca te quedarás sin anotar esa idea tan fantástica que te surge al acostarte, en el desayuno, en el autobús… No hay nada mejor para la creatividad que llevar un cuaderno siempre encima. Y sí, mis favoritas son las libretas Moleskine. No puedo evitarlo.
Algunas de mis favoritas hoy, en 2019, serían estas. Son cuadernos decorados con algún motivo friki y molón, ideales para regalar. Porque para comprar cuadernos moleskine lisos… ¡que se los compren ellos!
En mi estantería hay docenas (sí, docenas) de cuadernos Moleskine de distintas ediciones especiales, de color negro, rojo, azul… Soy un auténtico fanático de estas libretas y casi las compro como si fueran coleccionables.
Aunque no solo las Moleskine son increíbles. También podéis encontrar cosas como esta que, personalmente, me tienen enamorado:
2. Juegos de mesa
Si hablamos de juegos de mesa, podría estar hablando durante horas. Si lo que quieres son juegos de mesa divertidos, que te obliguen a pensar, a ejercitar tu creatividad y a desarrollar una historia, estos son mis elegidos.
De entre todos ellos, mi favorito entes el Dixit. No solo tengo dos ediciones distintas del juego principal, sino que tengo varios paquetes de expansiones.
Es un juego que, utilizando unas ilustraciones muy chulas, te obliga a exprimir tu cerebro para buscar frases, ideas o conceptos relacionados para que los demás las adivinen (o no…). Ni muy fáciles, ni muy difíciles. Esa es justo su dificultad.
Además de la caja principal, existen muchas expansiones con ilustraciones todavía más chulas:
Ahora que se acerca diciembre, sé que el Dixit será uno de los juegos que más me toque sacar del armario.
Otra opción interesante para practicar nuestra imaginación y crear historias utilizando una ayudita, son los Story Cubes.
Unos dados que sirven de excusa para imaginar todo tipo de historias. Existen varias expansiones para poder diseñar tramas de todo tipo.
Por último, aunque lo que más necesitaremos sea capacidad de improvisación, tenemos el ¡Sí, Señor Oscuro!. Un juego mesa original de cartas en el que deberemos convencer al Señor Oscuro de… lo que sea que nos plantee. Si no te ríes jugando, ¡es que estás muerto por dentro!
3. Sujetalibros originales
Aunque pueda parecer que nuestras librerías están atestadas de libros, la realidad es que todos tenemos algún hueco (en primera, segunda o tercera fila) que nos falta por rellenar. Para evitar que los libros caigan y rompan esa estética pulcra y ordenada que tienen las estanterías, un sujetalibros es casi siempre esencial.
Me regalaron el primero cuando era adolescente (una pila de libros para sujetar libros, valga la redundancia) y a partir de ahí se convirtió en una tradición. He tenido desde los sujetalibros más sencillos, hasta las cosas más extrañas que os podáis imaginar. Porque sí, existen los sujetalibros frikis.
4. Manuales de estilo y libros para escritores
Ya que hablamos de libros, hablemos de los libros.
Para los escritores más noveles, un regalo que ayuda muchísimo son los libros para escritores, los que enseñan qué y cómo escribir. Libros de ayuda, de concepto, de ejercicios… Libros que sirven para transformar esa pasión por la escritura en algo más que una mera afición.
Hay muchísimos de estos textos, pero mis libros favoritos para escritores son:
Para los escritores con más tablas, algo que a todos nos viene de perlas y que nunca pasa de moda son los manuales de estilo. Quizá no tanto en su faceta más técnica (un manual propiamente dicho), pero sí en sus facetas más amables.
Yo destacaría estos títulos. Amenos y útiles para descubrir mejoras para aplicar en nuestro día a día y, por qué no, El Libro escrito por la RAE a tal efecto: el Manual de estilo de la lengua española.
5. Termo de café
Puede parecer el regalo de escritor más soso y manido de la lista, pero creedme que es muy necesario. Sin contar con que el café es el mejor combustible para la mente, todos los días nos preparamos un café (o un té), nos ponemos a trabajar y el 95% de las veces se nos queda frío.
Es un axioma esencial de la escritura: preparas café, se te olvida, bebes café frío. Por eso, regalad a vuestros escritores favoritos un buen termo para café. O un termo para el té, o para el vino caliente y especiado… Pero regaládselo.
Otra opción, para aquellos escritores con mejor memoria que yo, puede ser regalarles una taza de café original. Y si encima es una taza de Rick y Morty…
Eso sí, si estáis pensando en hacerme un regalo a mí… sabed que con una taza no solucionaremos el problema de beber café frío al final de la mañana o a media tarde.
6. Calienta pies
Pues sí, amigos, un muy buen regalo para un escritor es un calentador de pies. Estos pequeños aparatos nos mantienen calentitos durante los fríos meses de invierno. Porque pasar horas sentado en un despacho puede llegar a dejarte helado. Eso, o te gastas el sueldo en calefacción para tener la casa a los 30ºC que necesitan.
Existen opciones más artesanales (como enrollar una manta), pero un calienta pies eléctrico gana a todas por goleada.
Un escritor me lo descubrió hace años y ahora, junto con mi radiador portátil, el despacho ha pasado de ser el lugar más frío de la casa, a ser el más calentito.
Así sí que se puede escribir.
7. Mitones o guantes sin dedos
Para terminar con los complementos para el frío, no pueden faltar unos buenos mitones. Cualquier persona que dedique largos ratos a escribir sentado durante el invierno, agradecerá un regalo como este.
Vi su utilidad mientras mi mujer estudiaba el MIR en casa de sus padres (que por aquel entonces tenía una calefacción ausente), usando esos guantes sin dedos para escribir sin que la mano se congelase. Años después, cuando decidí ser escritor, comprendí lo prácticos que eran.
Ahora mismo, mientras escribo estas líneas, llevo los míos puestos.
8. Velas con olor a libro
Sé que es un poco cruel poner un regalo del que no he encontrado venta aquí, en España, pero la persona que me las regaló las compró físicamente en Estados Unidos. Lo que sí he encontrado son algunas velas similares:
Suena extraño, pero existen velas con olor a libro viejo y os juro que, cuando las enciendo, huelen exactamente a eso. Es como pasearse por una librería antigua llena de incunables y tomos del tamaño de un niño pequeño.
Buscad en internet y seguro que conseguís encontrar alguna tienda artesana que las fabrique.
8. Pluma estilográfica
Sea un fanático de la caligrafía, quiera iniciarse en ella, o simplemente le pueda gustar como decoración, cualquier escritor disfrutará de una buena pluma estilográfica. Sin embargo, no me estoy refiriendo a la típica pluma o bolígrafo tipo Montblanc, Faber-Castell, Parker… nada de cientos (o miles de euros).
Me refiero a las plumas más clásicas, con sus estuches de cuero, sus tinteros y sus plumillas. Un regalo para escritores exquisitos:
9. Auriculares con cancelacion de ruido
Para terminar con los dispositivos electrónicos para escritores, tenemos un regalo un poco caro que cualquier escritor agradecerá: los auriculares aislantes de ruido. Muchos de mis compañeros, y yo mismo, trabajamos desde casa o en entornos con alto ruido.
En mi caso, mis dos hijos arman un bullicio con el que es difícil concentrarse. Sí, es cierto que no vienen al despacho ni me interrumpen… pero tampoco es el ambiente más propicio para trabajar.
Por eso, lo primero que hice cuando decidí trabajar desde casa, fue hacerme con estos cascos aislantes de ruido:
Hace poco renovaron el modelo y también he tenido la ocasión de probar algunos de los que tienen mis amigos que son también una pasada. Échales un vistazo:
10. Organizador de escritorio
¿Quién dijo que las mesas de los escritores son un desastre? Vale que tenemos papeles, bolis, lápices, cuadernos… miles de cosas encima, pero no tienen por qué estar desperdigadas.
Los organizadores para escritorios son otro de esos regalos prácticos y útiles que se pueden convertir en algo bastante original. Con formas de lápices, de elefantes, de corte clásico, de madera… Hay infinidad de opciones para regalar y que ese escritor al que tanto queréis deje de ser un desorden con patas:
11. Teclado mecánico
Creo que no me equivoco si digo que el regalo al que más partido he sacado (como escritor) fue, hace dos años, este.
Para mí, el mejor teclado mecánico que he tenido.
La comodidad de escribir con un teclado mecánico deja atrás cualquiera de los teclados tan finos y dolorosos que están de moda últimamente. Los dedos no se resienten, la muñeca tampoco y la sensación que transmite escribir en ellos no tiene comparación.
Hasta ese día, había trabajado con modelos de teclado mecánico barato que, la verdad, no daban muy buen resultado. Muchos no eran ni mecánicos en realidad, otros duraban menos de un año, otros terminaban haciéndome el mismo daño en los dedos que los teclados de membrana… Y es que cuando pulsas las mismas teclas decenas de miles de veces al día…
Existe una amplia gama de teclados en el mercado, pero aseguraos bien de que son auténticos teclados mecánicos. No es lo mismo un teclado de acción mecánica que un teclado con sensación mecánica:
12. Scrivener
Sin duda alguna, el mejor programa para escritores que existe. Versátil, completo y con unas funciones que lo convierten en el rey imbatible. Cualquiera que escriba de manera regular textos de cierta entidad, verá cómo Scrivener se convierte en su mejor amigo.
Comprar Scrivener
¿Qué regalaréis vosotros?
Con todos los regalos para escritores que habéis visto aquí… ¿qué regalaréis vosotros? ¿Conocéis algún otro regalo especial y original dedicado a nosotros, los escritores?
Y no os olvidéis de la formación. Muchos escritores, entre los que me incluyo, agradecerán un buen curso, una buena mentoría o cualquier otra herramienta que ayude a mejorar. Pero de eso mejor hablamos otro día.
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