Cuando por fin aparecieron ante ella, su corazón se detuvo. Se había rendido a sus miedos.
Revista Talentos
Por más que se esforzaba, por más que golpeaba y gritaba, la puerta no se abría y ellos estaban cerca, acechándola. Pronto la alcanzarían. Acorralada, notaba cómo el pánico la paralizaba impidiéndole hacerles frente.
Cuando por fin aparecieron ante ella, su corazón se detuvo. Se había rendido a sus miedos.
Cuando por fin aparecieron ante ella, su corazón se detuvo. Se había rendido a sus miedos.
