
Hablar de Wabi Sabi es hablar de una gran amistad que llegó como todo lo bueno, sin proponértelo ni imaginarlo. Francesc Miralles es uno de esos personajes que dan color y música a mi vida. Es curioso, pues llegó a ella por dos puntos distintos, casi al mismo tiempo. Primero me sorprendió en la portada de un libro que propuse para mi primer grupo de Club de Lectura. El título del libro en cuestión era El mejor lugar del mundo es aquí mismo, y en cuanto lo leí quise conocer a los autores que lo habían hecho posible -digo autores pues fue escrito a 4 manos con Care Santos, otro solazo de persona y escritora-. Al mismo tiempo, un amigo común y también un gran escritor, me contactaba por un manuscrito que había visto en la mesa de la que sería mi agente un año después. Éste fue Jordi Cantavella, quien nos puso en contacto y regó nuestra amistad con bromas y ron durante el primer año.


Isabel del Río
Mayo 2014