Constantemente seguimos buscando ese momento en el que no puedes hacer más que sonreír sin preocupaciones ni caídas. Sin embargo no importa que tan puro fuese, para llegar a él debemos conocer ese vacío interior, esa desazón que nos hunde hasta lo más penosa que puede sentirse una lágrima. Hasta que un día con esperanza y voluntad peguemos el salto para salir de la oscuridad. Así entonces volaremos felices y aun que sea por un momento aprenderemos lo que vale un segundo.
"FELICIDAD" Una muy corta fracción de tiempo que recordamos por siempre.
