
Me quedé algo de ellos. La afirmación por parte del realizador, ¡Alf!, luego de preguntarle si aspiraba a dirigir un largo, de que había descubierto qué era lo que más le gustaba en la vida y es tomarse unas cañas con los amigos, ¡qué factible! Lo que no es incompatible con llegar a dirigir una película pero, por lo que se ve, sin ansiedad. Y la recomendación de ver una serie que me tiene completamente arrebatado: House of cards. Donde se cuentan las intrigas políticas de un congresista en la Casa blanca, una cosa espeluznante, con un guión impecable y excelentes interpretaciones. Me tiene completamente absorbido, ya os contaré.No sé que se hayan llevado ellos de mí; el recuerdo de mi voz, la emoción que les hubiese podido provocar, la media botella de blanco de la casa a la que les invité o esta cordialidad que me caracteriza…; no sé si algo tan concreto como lo que ellos me regalaron, ni quién haya salido ganando. Pero gracias, donde quiera que estéis.
