Revista Talentos
Estuvo mirando a la novia, embelesado, durante toda la ceremonia. Se le notaba muy enamorado después de siete años de tempestuosa relación. Al llegar al ritual de los anillos y del "sí, quiero", emocionado, no pudo evitar liberar unas lágrimas que resbalaron por su casulla mientras les impartía la bendición.
