Silencioteca

Publicado el 14 junio 2017 por 50palabras @50palabras_
Después del ensordecedor trabajo acude a una sesión de silencioterapia. Pero desde que ella también asiste, colmando la sala de una callada voluptuosidad, su corazón pulsa fragoroso cual tambor, perturbando el sosiego de su silente paraíso.
No sabe a quién reclamar: si al local, a ella, o a su corazón.
Escrito por Juana Mª Igarreta Egúzquiza - Web