Simplemente, Familia El orden de los factores no altera el producto.

Publicado el 14 agosto 2013 por Aquila1

El siglo XXI ha llegado con mucho brío y una infinidad de transformaciones como nunca antes se había visto en la historia de la humanidad. La Modernidad Líquida a la que tanto alude el sociólogo polaco Zygmunt Bauman parece ser realidad, ya que finalmente el estado fluido y volátil de las sociedades actuales, sin valores demasiado sólidos, donde todo parece incierto por la vertiginosa rapidez de los cambios, ha debilitado los vínculos humanos, llevando a una falta de compromiso real en una cantidad importante de personas.

El futuro llegó, y nos arrastra con el, por eso, es fundamental que las instituciones más importantes de la sociedad, como la Familia, tengan la solidez suficiente para poder ampararnos ante este vendaval imparable que nos ha tocado vivir. Y esa fortaleza solo se logra, si logramos adaptar la misma al presente, evitando así que sucumba ante la terrible tensión y desorientación que provocan los numerosos cambios sociales, culturales, econónomicos y políticos que se están dando en un tiempo, para muchos demasiado breve.

Cuando el futuro no alcance.

Probablemente ya nos alcanzó, y no nos deje escapar , intentando marearnos con esa velocidad cada vez más impetuosa que podría producir un “shock” o un desajuste mental y cultural en nuestras sociedades e instituciones si no aprendemos a caminar de la mano con el. (Alvin Toffler, El shock del Futuro)

Reflexione: ¿Hubiese imaginado hace unos años atrás que las mujeres ocuparían importantes cargos en empresas multinacionales, o incluso en cargos gubernamentales de diferentes países? ¿O que una persona negra sería presidente de uno de los países más importantes el mundo? ¿Quizá hubiese soñado que las personas del mismo sexo se podrían casar?

Tal vez no pueda o no quiera responder, pero lo que sí somos capaces de afirmar, es que en estos nuevos tiempos que vivimos, se  han logrado universalizar, poco a poco muchos Derechos Humanos que esperaban ansiosamente salir a la luz para no desaparecer jamás.

La familia, célula de la sociedad...

Sería entonces absurdo pensar que la Familia, ante tantas transformaciones sociales, hubiese quedado en el tiempo congelada, marginada, dormida, ignorando lo que sucede a su alrededor.  No sería lógico ni sano, porque sabemos que aquellas organizaciones que no se adaptan a los cambios sociales difícilmente pueden asegurar su supervivencia.

Y este grupo primario, esencial para el desarrollo de los individuos, no puede darse el lujo de desaparecer, porque fue, es y seguramente continuará siéndolo, la base de la sociedad; el sostén imprescindible para que los seres humanos no zozobremos ante la versatilidad de las transformaciones que nos azotan cada vez con más fuerza.

La familia cambió, como tantas veces lo hizo en la historia de la humanidad, se ha transformado su estructura, los roles de sus miembro; hasta se modificaron algunas de sus funciones , pero hay algo que siempre será igual : Continúa siendo el grupo más importante que tienen todas las sociedades del Planeta, porque es allí donde los seres humanos mantienen sus primeras experiencias afectivas, y donde se adquieren las primeras herramientas para poder conducirse cada vez mejor en sociedades que no cesan de transformarse.

¿Podemos definir la familia?

Difícil, por las diferentes formas de familia que coexisten en el mundo. Podremos llamarlas nucleares, monoparentales, ensambladas, extensas, homoparentales…y quien sabe de qué otras formas.

Pero a mi entender, hay tres factores que no pueden faltar en este grupo primario por excelencia, porque en ellos reside la verdadera razón de ser de esta Institución.

Y aquí los vemos:

1--Responsabilidad: Sin tener en cuenta el número de miembros que la integren o su forma de organización, sabemos que el compromiso que debe haber entre ellos no puede sustituirse por ninguna otra condición.   Un compromiso moral, social y posiblemente jurídico, que demostrará la formalidad, pero también el afecto que deben tener los integrantes de esta.

2-Amor: El cariño, la estima y el respeto entres sus miembros es también algo irremplazable en un grupo familiar, es el vínculo de unión por excelencia, que hace que esta institución sea diferente a cualquier otra que integraremos en nuestra vida.

3-Protección: La familia debe ser una atalaya en un mundo tan difícil como el que vivimos , debe defender a sus integrantes en épocas de incertidumbre, debe ayudarlos y enseñarles a respetar a todas las personas , especialmente a los que son diferentes o más débiles, pero también , debe prepararlos para exigir ese mismo respeto, pacífica y racionalmente.

La familia en nuestro Derecho Positivo:

Nuestro país siempre se ha caracterizado por proteger al grupo familiar, y si bien en nuestras leyes no encontramos una definición exacta de la misma; (probablemente por la diversidad mencionada con anterioridad), sabemos que hay diferentes disposiciones garantizando su protección y seguridad.

Así la Constitución de la República en su artículo 40, expresa:”La familia es la base de nuestra sociedad. El Estado velará por su estabilidad moral y material, para la mejor formación de los hijos dentro de la sociedad”

Nuestro Código Civil hace referencia en varios artículos al grupo familiar, así por ejemplo, el artículo 545 dice:

El uso y la habitación se limitan a las necesidades personales del usuario o del habitador.

En las necesidades personales del usuario o del habitador se comprenden las de su familia.

La familia comprende el cónyuge y los hijos legítimos y naturales reconocidos o declarados tales, tanto los que existen al tiempo de constituirse el derecho, como los que sobrevienen después.

Comprende asimismo el número de sirvientes necesarios para la familia.

 

 

Simplemente familia

La familia es la institución social fundamental más antigua del mundo. Siempre han existido diferentes formas de familia y seguramente esto seguirá de igual forma, con la diversidad y complejidad del mundo en que vivimos hablar de uniformidad familiar sería algo utópico.

Pero hay algo que seguramente la mayoría de las personas compartimos: Y es la afirmación de que, sea cual sea su estructura, su organización, su integración, etc. , nunca este grupo social fue tan importante como en los tiempos que corren.

Quizá no encontremos una definición que complazca a todos y que abarque a todos los tipos de familia que encontramos en la época actual, pero eso no es importante.

Lo que sí es trascendental y significativo es el anhelo que tenemos la mayoría de los seres humanos de formar parte de un grupo familiar, no importa etnia, edad, religión, sexo, u orientación sexual.

Y esta justa ambición, consagrada y garantizada en las principales Declaraciones de Derechos Humanos y Constituciones del mundo, es más que una esperanza, se ha transformado ya en una realidad para muchísimas personas del Planeta.

No busquemos la quinta pata al gato, porque no la tiene, no tratemos de dar una definición exacta de la familia porque seguramente diferiremos en esta tarea.

Intentemos si buscar la mejor manera de impulsar y proteger a esta institución de las contingencias del mundo, respetando sus diferentes características y las cualidades de sus miembros: En una palabra, respetemos a los seres humanos que la componen.

Entonces, ¿Qué es la familia? Simplemente eso: Familia.

“Los Derechos humanos son sus derechos. Tómenlos. Defiéndanlos. Promuévanlos. Entiéndanlos e insistan en ellos. Nútranlos y enriquézcanlos. . . Son lo mejor de nosotros. Denles vida.”

Kofi Annan(fue el séptimo Secretario General de las Naciones Unidas,)

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