Revista Literatura
Sobre las despedidas
Publicado el 05 junio 2013 por B
Primer apunte:
No son como en las películas, aviso. En el cine, cuando alguien se despide no está haciendo nada, vemos a dos personas que hablan entre música y emociones. En la realidad siempre hay algo que hacer. En el caso de mi padre las despedidas coinciden con la cena. Entre cucharada y cucharada de menú triturado me cuenta que ha sido muy feliz en su vida con su mujer, sus hijos (con los que no paraba de discutir) y sus nietos (a los que adora). Son despedidas en toda regla, con todo el melodrama que requiere la ocasión, pero yo en lugar de tomarle la mano y ponerme a llorar entre música de pianola, tengo que seguir dándole la cena, animándole a que se acabe el plato y prometiéndole que se pondrá mejor. Mientras, las enfermeras no paran de entrar en la habitación y el señor de al lado sube el volumen de la radio: la liga ha acabado, el Barça ha fichado a Neymar.
Fragmento de Un hombre serio, Carlos de Diego.
Segundo apunte:
Ella sabía que no iba a confiar más en él, pero si él iba a buscarla y le hacía una promesa o formulaba entre lágrimas un juramento inverosímil -"aquello no fue lo que tú imaginabas": como sí se tratara de su imaginación, y no de sus ojos-, Blanca, tan en contra de su dignidad como de su inteligencia, lo creía, o fingía creerlo, con tal eficacia que hasta la próxima decepción era capaz de mantenerse engañada a sí misma. Dormía con somníferos, despertaba con estimulantes y se arrastraba a lo largo del día a base de cigarrillos, whiskies y cafés, en una niebla atónita de enervamiento, malestar físico y desolación.
Fragmento de En ausencia de Blanca, Su Alteza Real Antonio Muñoz Molina
Tercer apunte:
Pablo Gutiérrez está escribiendo y sigue en silencio.
Cuarto apunte:
Un párrafo de Careless love, de Hugh Laurie
You make me
you make me weep
you make me moan
you make me
you make me leave
my happy home
Y otro
You robbed me
out of my silver
you robbed me
out of my gold
I'll be damned
if I let you
rob me out of my soul
Quinto apunte
Nunca hablaré de nosotros, aunque estemos muertos.
No son como en las películas, aviso. En el cine, cuando alguien se despide no está haciendo nada, vemos a dos personas que hablan entre música y emociones. En la realidad siempre hay algo que hacer. En el caso de mi padre las despedidas coinciden con la cena. Entre cucharada y cucharada de menú triturado me cuenta que ha sido muy feliz en su vida con su mujer, sus hijos (con los que no paraba de discutir) y sus nietos (a los que adora). Son despedidas en toda regla, con todo el melodrama que requiere la ocasión, pero yo en lugar de tomarle la mano y ponerme a llorar entre música de pianola, tengo que seguir dándole la cena, animándole a que se acabe el plato y prometiéndole que se pondrá mejor. Mientras, las enfermeras no paran de entrar en la habitación y el señor de al lado sube el volumen de la radio: la liga ha acabado, el Barça ha fichado a Neymar.
Fragmento de Un hombre serio, Carlos de Diego.
Segundo apunte:
Ella sabía que no iba a confiar más en él, pero si él iba a buscarla y le hacía una promesa o formulaba entre lágrimas un juramento inverosímil -"aquello no fue lo que tú imaginabas": como sí se tratara de su imaginación, y no de sus ojos-, Blanca, tan en contra de su dignidad como de su inteligencia, lo creía, o fingía creerlo, con tal eficacia que hasta la próxima decepción era capaz de mantenerse engañada a sí misma. Dormía con somníferos, despertaba con estimulantes y se arrastraba a lo largo del día a base de cigarrillos, whiskies y cafés, en una niebla atónita de enervamiento, malestar físico y desolación.
Fragmento de En ausencia de Blanca, Su Alteza Real Antonio Muñoz Molina
Tercer apunte:
Pablo Gutiérrez está escribiendo y sigue en silencio.
Cuarto apunte:
Un párrafo de Careless love, de Hugh Laurie
You make me
you make me weep
you make me moan
you make me
you make me leave
my happy home
Y otro
You robbed me
out of my silver
you robbed me
out of my gold
I'll be damned
if I let you
rob me out of my soul
Quinto apunte
Nunca hablaré de nosotros, aunque estemos muertos.
