Starters, de Lissa Price

Publicado el 27 junio 2012 por Alas De Papel @MikeKiddo
Starters
de Lissa Price
0.5 Retrato de una Starter
1. Starters
2. Enders (dic. 2012 en inglés)
Callie perdió a sus padres cuando las guerras de las Esporas aniquilaron a todos los que tenían entre 20 y 60 años. Ahora es una starter, una adolescente que vive en la calle como una vagabunda y lucha por sobrevivir. Su única esperanza es Destinos de Plenitud, una inquietante empresa que contrata a adolescentes para que alquilen sus cuerpos a los enders, ancianos que quieren volver a ser jóvenes. Callie se hace donante, pero el neurochip que lleva en la cabeza se estropea y despierta en la ostentosa y lujosa vida de la ender que ha alquilado su cuerpo. Es una vida de cuento… hasta que descubre que los planes de Destinos de Plenitud son más siniestros que la peor de sus pesadillas.

La verdad es que este es un libro que me apetecía leer, pero del que no había leído ni una reseña antes de empezarlo. Solo sabía lo que decía la sinopsis, por lo que empecé a leer sin ninguna expectativa. Y, tengo que decir, que al principio se me hizo algo pesado. Al principio.

Mi lectura de este libro ha ido in crescendo, por así decirlo. Al comenzar... bueno, la historia estaba bien, pero tampoco me parecía gran cosa. Supuse que sería una lectura normalita, de 3/5. Sin embargo, cuando me quise dar cuenta ya llevaba un tercio de la novela y me había enganchado sin darme cuenta siquiera. A partir de ahí, el libro fue cuesta arriba... y, milagro, no llegó a caer en ningún momento. Hay que reconocer que Lissa Price ha hecho un trabajo estupendo. El libro tiene sus fallos, no voy a negarlo, pero, ¿cuál no los tiene? Starters nos ofrece una historia distópica diferente a lo habitual, con tópicos propios del género, eso sí, pero con unos cuantos elementos originales que me han encantado. Su mundo engancha, su protagonista también, y su historia más aún. ¿Qué más se puede pedir?
Sin embargo, como digo la novela tiene sus fallos. Para mi gusto, el peor es el de la ambientación: durante buena parte de la historia no me creía que estuviéramos en el futuro, y creo que la autora debería haber hecho más hincapié en el aspecto tecnológico. Y como fallos menores, pues tengo que mencionar también ese pseudo triángulo amoroso, que me ha parecido un poco forzado y no me ha acabado de convencer. Por todo ello es por lo que finalmente he decidido no ponerle un 4,5 y dejarlo en un 4.
Pero el triángulo me lleva a otra cosa positiva, y es la relación de la novela. Muchos sabréis que odio cuando una buena historia se echa a perder por darle demasiada importancia a la trama amorosa, y me alegra poder decir que eso no pasa aquí y Lissa Price no ha caído en ese error. Al contrario: Callie sabe que lo primero es lo primero, y lo único que quiere es lo mejor para su hermano. El resto es secundario. 
Y hablando de secundarios, los que aparecen me han encantado. La novela nos presenta una sociedad dividida en starters (jóvenes) y enders (viejos, la mayoría asquerosamente ricos) que está muy bien perfilada y cuenta con más de un personaje interesante y con una moral un tanto... bueno, decir que es gris sería quedarse corto.
Por cierto, como nota aparte... ¿soy el único que ha visto similitudes con Los Juegos del Hambre? La sesión de belleza del principio, que todo empieza porque Callie quiere proteger a su hermano, que los adultos jueguen con la vida de los adolescentes, algunos personajes similares que no nombraré para no spoilear (aunque no spoileo si digo que Callie me ha recordado mucho a Katniss)... No sé, quizás no me hubiera fijado en ello si la promoción no hubiera insistido tanto en llamar a la novela la sucesora de Los Juegos del Hambre, pero según iba leyendo me encontraba con cosas parecidas que me sorprendían un poco.
En definitiva, Starters es un libro que, aunque empieza algo flojillo, va mejorando y mejorando hasta conseguir atraparte sin remedio y conducirte a un final de vértigo. ¡¡Que llegue el segundo ya!!
Historia:Personajes:  

Estilo:  
Ritmo: 

Opinión: 


Lo mejor:La idea de los donantes de cuerpos.
Lo peor: El contexto futurista me parece algo flojo.