Stefan zweig y charlotte elisabeth altman, juntos hasta el fin

Publicado el 19 noviembre 2013 por Anabel

Foto de su sesenta cumpleaños acompañado por su esposa Lotte.
Foto obtenida de la web de la Casa de Stefan Zewig 

Dije que íbamos a tener una sección de escritores suicidas y aquí está. Los primeros en pasar por la puerta: Stefan Zweig y su esposa Lotte. Si provoca desazón y tristeza enfrentarse a un suicidio, que sea doble provoca un desamparo y extrañeza aún mayor. Qué lleva a dos personas adultas, que se aman, que aparentemente tienen sus necesidades cubiertas a decir adiós a todo. No lo sé, hago la pregunta pero desconozco la respuesta, tampoco tengo idea de si la voluntad es de ambos o es uno uno de ellos consciente o inconscientemente empuja al otro a tomar la misma determinación. 
Stefan Zewig era un  pacifista convencido, cosmopolita, un auténtico ciudadano del mundo. El 22 de febrero de 1942, este escritor de origen austriaco, nacionalizado inglés, decidió poner fin a su vida acompañado por su segunda esposa: Charlotte Elisabeth Altman, conocida como Lotte, que era también su secretaria y acompañante desde hacía unos años.

Foto obtenida de la web de la Casa de Stefan Zewig

Zewig era judío, según sus propias palabras, por error de nacimiento, pues ni sus padres ni él eran practicantes. Estudió filosofía y literatura, consiguiendo abrirse camino entre la intelectualidad europea con mucho éxito. Fue una de las primeras personas que escribió contra el nazismo y la postura de Alemania, lo que evidentemente no le valió simpatías entre el nuevo régimen que, en el año 1936, optó por prohibir sus obras. Eso debió ser un fuerte mazazo, pero lo cierto es que continuaba siendo un intelectual de primera linea, admirado por sus biografías y sus novelas, dotadas de una fuerte construcción psicológica de los personajes. Durante buena parte de su vida se movió por Europa y América sin que eso pareciese ser un problema, se le concedió la nacionalidad británica y supongo que habría otros muchos países que no habrían tenido ningún tipo de problema para hacer lo mismo, pero debe ser duro ver como el mundo en el que te has movido (sobre todo cuando perteneces a una clase privilegiada) se derrumba frente a ti, sin que puedas hacer nada. Fue en septiembre de 1941, a punto de cumplir los sesenta años, cuando se muda con su joven esposa Lotte a Petrópolis, ciudad del estado de Rio de Janeiro. El día 17 de septiembre escribe una carta a su primera mujer:Friderike Maria Burger von Winternitz,(con la que mantenía una estrecha relación de amistad) en la que le dice "Nos mudamos, felices. Es una casa minúscula, pero con una amplia terraza cubierta y una bella vista, un poco fría, ahora en invierto..." Parece mentira que sólo cinco meses después tomase la decisión de poner fin a su vida. Acababa de terminar su novela, titulada  Novela de Ajedrez, sólo días antes y tenía preparada su autobiografía. ¿Qué pudo suceder entonces, qué llevó a la pareja a tomar esa determinación? En 1942 la resolución de la II Guerra Mundial no estaba tan clara como puede parecer con el paso del tiempo, la guerra era cruenta y a los aliados les quedaba todavía bastante camino por delante. 

Foto obtenida de la web de la Casa de Stefan Zewig


El miedo es libre y la desesperación también, de todas las fotografías que he visto de Zewig, sólo en una lo he visto cubriéndose la cara, con un evidente gesto de preocupación. Esa foto se tomó durante una conferencia dada en Buenos Aires, mientras otro de los ponentes hablaba sobre las atrocidades que estaban cometiendo los nazis.  En el resto de imágenes vemos a un hombre que siempre, siempre sonríe a cámara, aunque sea de forma tímida.

Declaraicón final de Stefan Zewig
Foto obtenida de la web de la Casa de Stefan Zewig


Fuera lo que fuera lo que les llevó a tomar la decisión, la noche del 22 de febrero Stefan escribió una Declaración, una nota de última voluntad donde, al tiempo que daba las gracias a Brasil, explicaba sus motivos para poner fin a sus vidas Prefiero, pues, poner fin a mi vida en el momento apropiado, erguido, como un hombre cuyo trabajo cultural siempre ha sido su felicidad más pura y su libertad personal. Su más preciada posesión en esta tierra". La nota está encabezada en portugués y escrita en alemán, por eso los policías que descubrieron los cuerpos tuvieron que recurrir a un médico judío de la ciudad para que lo tradujese. Me llama la atención que Lotte no dejase ninguna nota, como si el único que tuviera que despedirse del mundo fuera su esposo, o tal vez ella formaba parte de él de una forma tan intensa que no conseguía diferenciarse del escritor (son conjeturas, no me hagáis caso).

La pareja como fue encontrada tras su suicidio
Foto obtenida de la web de la Casa de Stefan Zewig

Si miráis las fotos veréis a la pareja junta en una pequeña cama. En realidad tenían dos de metal muy sencillas que unieron (tal vez antes de esa noche). Stefan tomó primero las pastillas y tras él, después de asegurarse de que había dejado de respirar, Lotte hizo lo propio. Se abrazó a su cuerpo y así los encontraron al día siguiente: unidos hasta el fin. En su mesilla de noche, un flexo, una botella de agua mineral,  un vaso, pastillas y fósforos, sobre un pequeño tapete blanco.Los enterraron con honores de Estado en Petrópolis. La casa en la que pasaron sus últimos meses se ha  convertido en una casa museo homenaje  para Zewig  y el resto de escritores que se han exiliado en Brasil.
De todas formas hay quien duda de si estamos ante un suicidio o un asesinato, os lo dejo apuntado por si queréis leerlo.