Revista Talentos
El aire gélido de la noche dificultaba respirar. Tiritando, observaba acurrucado tras unos setos la encorvada silueta de aquella monstruosa criatura olfateando, intentando localizarle. Pero el aire soplaba a su favor y no podía captar su olor. Gruñendo y contrariado, aquel ser empezó a alejarse buscando a su evasiva presa.
