Revista Talentos

Tal astilla

Publicado el 07 mayo 2016 por 50palabras @50palabras_
Caía la tarde en Palma. Una madre vigilaba mientras él jugaba. Un gladiador disfrazado le prestaba su preciosa espada y casco al niño a cambio de algún euro para la foto. Vivía de eso.
—¡Mamá! ¡Mamá! ¡Esa es mi madre!
La madre negó conocerlo. El pobre chiquillo no perdonó nunca.
Escrito por CarMeLa  - Twitter

Volver a la Portada de Logo Paperblog