Ay! Ya se nos va el veranito (qué rápido ha pasado el jodío)… y para despedirlo como es debido, he hecho esta tarta de moras. Que, al final, es la fruta de la temporada y la que he podido conseguir no del super, sino de los mismos arbustos. Tenía que venir mi amiga a pasar el finde en mi casita y he decidido que le voy a reparar algo rico rico que le encantara. Y cuando se me viene algo a la cabeza no hay quién me pare, ni el hecho de que había 35 grados, ni que los arbustos más cercanos de moras estaban recorriendo toda Gernika. Os dejo aquí una foto mía con el tupper y de las preciosas vistas guerniquesas con las que me encontré al ir a recoger moras.
Ingredientes:
- 400 gr. de queso crema (tipo Philadelphia)
- 400 gr. de nata para montar
- 100 gr. de moras
- 10 láminas de gelatina neutra (yo la compro en el Lidl)
- 4 cucharas de azúcar
Para la base: 2 paquetes de galletas tipo María y 200 gr. de mantequilla.
Modo de preparación:
- Ponemos en remojo la gelatina (la cubrimos de agua templada). Preparamos la base de la tarta triturando las galletas y mezclándolas con la mantequilla derretida. Repartimos homogéneamente la masa por todo el molde (desmontable).
- Ahora preparamos la tarta montando la nata. Después añadimos el azúcar y el queso crema y removemos. Calentamos la gelatina en el microondas y la mezclamos bien hasta que se disuelva completamente. La añadimos a la masa anterior junto con las moras trituradas antes con la batidora. Mezclamos bien y volcamos esa masa líquida encima de la masa de las galletas.
- Cubrimos el molde con papel albal o de cocina y lo introducimos en el frigo por lo menos 5 horas. Pasado el tiempo de reposo, desmoldamos la tarta y la decoramos con moras.