Revista Diario

Televisión versus Cine

Publicado el 19 septiembre 2014 por Jimmy Fdz
Mucho se ha hablado de la televisión de este último tiempo, o de manera más específica, de las series que salen de la industria televisiva estadounidense, y su aparentemente incuestionable calidad. Tan alta es la calidad de estos productos, que varios cineastas de gran fama han decidido emprender proyectos en la caja chica y hasta hace no mucho, considerada tonta por todos los grandes intelectuales, quienes ahora no pueden esperar a que su serie favorita estrene episodio. Ya sabemos que David Fincher fue la cara visible de House of Cards -además del director de los primeros episodios-, junto con estar involucrado en la versión estadounidense de "Utopia" y otra serie más que hace poco hizo noticia por contar con él como productor -no la recuerdo, por si acaso-. Y no sólo él, pues los hermanos Wachowski también tienen proyecto en Netflix, titulado Sense8; y Steven Soderbergh se unió a la fiesta al dirigir la temporada completa de la todavía en emisión The Knick. Por si fuera poco, "True Detective" logró reclutar a dos grandes actorazos como Matthew McConaughey y Woody Harrelson, y un joven director que ha hecho muy buenas películas -además de tener otras interesantes en carpeta- llamado Cary Fukunaga. ¿Hay más casos de cineastas que se van a la tele? Pues sí que los hay, pero ahora mismo se me escapan de la mente.
¿Qué nos dice todo lo anterior?
Pues verán, no nos dice nada en realidad, pero muchos sí que han sacado conclusiones apresuradas: actualmente, se hacen mejores historias en televisión que en cine, pues la primera le ha ganado la pulseada a su hermano mayor. No es que quiera menoscabar a las personas que afirman tamaña monstruosidad, pero lo cierto es que tal cosa es una completa falacia.
Primero, no se hace mejor televisión que cine. Para afirmar que sí se hace mejor televisión que cine hay que tener una mente pequeña y un universo cultural aún más pequeño que eso. ¿Las series y miniseries actuales son mejores que el cine actual? Ok, ¿qué cine? ¿Todo el cine, todo el panorama cinematográfico mundial del mundo (sic)? Ufff, dios santo. Lo siento, pero el cine actual sigue siendo tan bueno como siempre lo ha sido, aunque claramente no tenemos piezas del nivel de clásicos como Ingmar Bergman, Rainer Werner Fassbinder, Akira Kurosawa, Federico Fellini o John Huston, por mencionar unos pocos bien conocidos por casi todos -asumo aquello-. No tenemos actualmente directores que logren ser equivalentes en calidad a ellos, pero decir que las películas son malas y pérdidas de tiempo es completamente erróneo. En lo único que voy a dar una concesión es en que la televisión actual es mejor que el Hollywood actual, lleno de remakes, reboots, superhéroes y cuanta aberración más. Pero más allá del universo hollywoodense, la televisión no se la puede con el cine de Cronenberg, Paul Thomas Anderson, el panorama surcoreano -Hong Sang-soo, Park Chan-wook, etc.-, Mia Hansen-Løve, entre muchos otros más que conforman una cinematografia estupenda que, por donde se le mire, es mejor que la televisión.
Además, está el simple pero elocuente hecho de que las mejores series de televisión utilizan las grandes herramientas cinematográficas, lo cual explica que cineastas hagan televisión. En cuanto a las series comunes y corrientes, aquellas destinadas a tener buen rating y no hacer historia -esto no siempre va de la mano-, es notorio que el lenguaje de éstas es sumamente simplón y sin personalidad. El cine no nos deja de sorprender y la televisión intenta emularlo, sin duda, y con excelentes pero no tan numerosos resultados, pero sin alcanzar la calidad de "su hermano mayor". No hay que dejarse llevar por el clamor popular y ser ilusos: no se hace mejor televisión que cine.Así que en eso quedamos con el primer punto: la televisión no es mejor que el cine, ni ahora ni en el pasado ni tampoco en el futuro.
Segundo, ¿por qué, si el cine es tan bueno, tipos como Fincher se van a la televisión? Eso no es completamente cierto, pues Fincher sigue haciendo películas -luego de Gone Girl parece que va a terminar su trilogía de La chica del dragón tatuado, así que eso de que dejó el cine es una vil mentira-. Y lo cierto es que hacer televisión le permite a Fincher hacer proyectos que los grandes estudios de hollywood no le permiten hacer, o en su defecto, la televisión le otorga mayor libertad creativa. Pero eso es porque el ambiente en el que se mueve Fincher, Hollywood, en estos días deja mucho que desear con la venalidad reinante y la falta de imaginación y valentía. De hecho, y para que vean, "Gone Girl" está financiada por grandes estudios por su procedencia literaria de best-seller, algo que se traduce en potenciales millones en ganancia, y no por la calidad que el hombre pueda lograr -aunque claramente su nombre significa algo para muchos de nosotros-. El mismo caso va para "The girl with the dragon tattoo", que de no haber sido una novela famosa y superventas -además del éxito de la versión sueca-, quizás habría sido más difícil de llevar al cine de la mano de Hollywood.
En conclusión, algunos cineastas no hacen televisión porque el panorama cinematográfico sea apocalíptico y esté en el borde del precipicio -eso unos pocos ilusos se lo deben creer-, sino porque tienen mayor libertad creativa que la que ofrece Hollywood, sólo Hollywood, en estos días -a menos que tengas un gran nombre, de lo contrario, tienes que seguir órdenes que en la televisión no son tan rígidas ni meramente fijadas en ganancias y presupuestos, y ya en la televisión también hay diferencias, pues sabemos que HBO es más valiente que la CBS, por ejemplo: al igual que en el mundo del cine, tienes que saber en dónde financiar tus proyectos-. Si el cine fuera tan malo, si es que ese fuera el caso, habría una fila eterna de realizadores de renombre con proyectos para la tele, lo cual no es así.
Tercero, hoy en día tampoco sería correcto afirmar que se hace mejor televisión que antes. Está claro que desde que HBO decidió hacer producciones propias la calidad se elevó espectacularmente, algo que se agradece, pero antes de esa asunción teníamos el caso de Twin Peaks, Miami Vice -no la he visto completa, pero sí episodios locos que me parecen estupendos-, Hill Street Blues -lo mismo que con Miami Vice-, o sitcoms como Married with children, que si me preguntan, es mucho mejor que The big bang theory -un aburrimiento con ganas-. También hay una miniserie llamada "I, Claudius", el "Decálogo" de Kieslowski, "Berlin Alexanderplatz" de R.W. Fasbinder, etc. Antes de la así llamada "era de oro de la televisión", ya había un gran listado de series memorables y de excelsa calidad. Soy de los que piensan que es una falta de respeto afirmar cosas superlativas sin tener pleno conocimiento del tema, y peor si es que se pasa a llevar a generaciones anteriores. La televisión tiene una rica historia y tradición, y ha mantenido al borde del asiento a sus audiencias ya sea en los cincuenta, en los ochenta, o más recientemente con Breaking Bad.Yo mismo seré honesto: no he visto todas las series de la televisión, y establecer una comparación es banal e inútil, pues a lo largo de toda la línea de tiempo de la industria televisiva, se podrán encontrar grandes éxitos de audiencia y calidad.Lo dicho, hay muchas series actuales que me encantan, pero estoy seguro que hay otros ejemplos de hace veinte, treinta o cuarenta años tan buenos como los de hoy.
Cuarto, ¿por qué esa locura por afirmar que la televisión actual es la mejor de la historia, mejor que el cine? ¿Es tan cierto que estamos en la edad de oro de la televisión? Es la respuesta más fácil: las nuevas tecnologías y las redes sociales permiten que cualquier falacia tenga credibilidad. Lo dice uno, lo apoyan diez más, una multitud completa lo defiende, y una masa gigantesca se suma a la fiesta. Si hubiera habido twitter en los cincuenta, quizás se habría provocado el mismo fenómeno. Lo cierto es que la generación actual de humanos es tremendamente egocéntrica y cree que todo lo que tiene que ver con ellos es lo mejor de lo mejor, así que tampoco es descabellado pensar que dicen que los productos que ellos disfrutan son los mejores sólo para mirarse el ombligo y hacerse auto-felaciones; como para decir "yo fui testigo del fenómeno 'Breaking bad', blablablá". Además, hoy en día sentarse a ver televisión ya no está tan condenado socialmente como antes, cuando te trataban de incivilizado; hoy en día, ver diez horas seguidas de House es una proeza digna de admiración.
En conclusión, no se crean cada cosa que vean en facebook o twitter. Además, es obvio que las grandes masas claman popularmente a la televisión, que llega de manera más fácil a todos, y por eso se emocionan más con series que con películas, que por lo demás son las que provienen de Hollywood, así que ahí tienen la rica cultura en la que todos se basan. No digo que si vieran cine europeo o estadounidense más independiente quedarían emocionados -"es aburrido", estoy seguro que muchos gritarían-, y es probable que seguirían diciendo que la tele es mejor que el cine, pero señalo esto porque parece que la victoria la indica sólo el clamor popular. Es sintomático que si alguien dice que le gusta, qué sé yo, alguna ganadora de Cannes, los amantes de Sheldon Cooper te traten de hipsters -hay que tener personalidad para aquello- y lleguen a menospreciar el buen cine. Es una batalla eterna que, al menos para mí, está perdida. Por eso uno tiene su rincón de cine en la red: para desahogarse.
Quinto, y esto es más pequeño, me parecen falaces las diferencias -ventajas y desventajas- que se establecen entre ambos formatos. Dicen que la televisión es mejor por su duración dividida en determinada cantidad de episodios, lo que permite un mejor desarrollo de personajes y situaciones y etcétera. Vamos, eso no es una ley que se cumple siempre: "Tyrant" es una serie que tiene personajes pobremente dibujados y desarrollados, así que no molesten con eso de que las series permiten un mejor desarrollo de personajes que en el cine, en el cual se han visto grandes personajes en películas breves, como los de "Last life in the universe", "The match factory girl", "Trust", etc. He visto grandes personajes en películas que duran prácticamente un décimo de lo que muchas series aguantan por temporada, así como también he visto series con mejores personajes que algunos vistos en cine -Rust Cohle es mejor que muchos, sin duda-. Cada formato sabe cómo aprovechar mejor sus herramientas: la historia ha demostrado que el cine ha alcanzado cotas de calidad tremendas en grandes cantidades infinidad de veces más que la televisión.
En conclusión, quiero decir un par de cosas: no miro en menos a la televisión, pues hay series que me encantan y me parecen obras maestras -Sons of Anarchy-, pero nunca va a ser mejor que el cine, ni ahora ni nunca: el cine es insuperable en el panorama audiovisual -que hayan esperpentos es otra cosa, pero en todo arte hay esperpentos-.Escribí esto impulsivamente y casi sin pensar, así que no piensen que esto es un profundo estudio sociológico, pues en realidad son desvaríos míos, un sujeto amante del cine y amigo de la televisión. Además, no he visto todas las películas ni series del mundo.Y, para finalizar: disfruten lo que quieran disfrutar. Quién soy yo para cuestionarlos, sólo vengo a dejar mi opinión.

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