Ahora vaga por salas y pasillos de hospitales, buscando entre médicos especialistas alguna pequeña dolencia que aminore la fuerza de su felicidad para así sentirse, nuevamente, un ser normal.
Demasiado tiempo sintiéndose feliz le producía gran temor, pues sabía que la felicidad es efímera, volátil e incluso desconocida para muchos.
Ahora vaga por salas y pasillos de hospitales, buscando entre médicos especialistas alguna pequeña dolencia que aminore la fuerza de su felicidad para así sentirse, nuevamente, un ser normal.
Ahora vaga por salas y pasillos de hospitales, buscando entre médicos especialistas alguna pequeña dolencia que aminore la fuerza de su felicidad para así sentirse, nuevamente, un ser normal.