Enseguida llegaron otras notificaciones y requerimientos, cada vez más escuetos y con la letra muy clara.
Revista Talentos
Una entidad solvente, de toda la vida. Un economista encorbatado, la firma en el mismísimo despacho del director... Las letras diminutas del documento, como las de los prospectos que nunca leía, no parecían preocupantes.
Enseguida llegaron otras notificaciones y requerimientos, cada vez más escuetos y con la letra muy clara.
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