Huele a tabaco. La colilla. Olvidada junto a mi cuerpo. Menudo par de tontos. Caerán como ratas, y él, detrás.
Salen. Yo, desarticulada sobre un charco bermellón, abro los ojos. Repentinamente, como hacemos los muertos para que los espectadores griten de horror. Siempre he querido hacerlo. Me doy el gusto.
Huele a tabaco. La colilla. Olvidada junto a mi cuerpo. Menudo par de tontos. Caerán como ratas, y él, detrás.
Huele a tabaco. La colilla. Olvidada junto a mi cuerpo. Menudo par de tontos. Caerán como ratas, y él, detrás.