Revista Talentos
Arriba el telón. Campanillas y saetas. Se desnudan las espaldas. Aguardan voraces las madejas de lino. Los picaos se agachan. Un cristal perfora doce veces su carne. Las fustas se convierten en hisopos de latón y sangre. Capirotes señalando el cielo. Las cámaras, a falta de lágrimas, fingen aplausos entusiastas.
