Era guapa. Parecía interesante. Le encantaba la noche. Y, al mismo tiempo, necesitaba conocerse a sí misma. Comenzamos a salir. No sé si me enamoré, pero yo la necesitaba y también conocerme por dentro... Esa noche de copas me traicionó, pero se engañó a sí misma. Parecía muy interesante; parecía...