Tres temas se me presentaron hoy y me invade la indecisión. Se me ocurre la idea, por falta de tiempo, en principio, encararlos los tres en uno. [y ver que sale] Poco tienen en común: en primer lugar, no sé porque, recordé que cuando comencé a escribir uno de mis mayores defectos (entre tantos) era el “dequeísmo”, error gramatical del español que consiste en usar la secuencia “de que” cuando en realidad debería usarse solo “que”. Me volvía loco tratando de evitarlo, publicaba y al releer al otro día me quería matar no había evitado caer en ese error. Se volvía insoportable leerlo. Más allá que no fui yo quien lo detectó y hasta que no me lo presentaron no le daba mayor importancia después fue una obsesión.
En segundo lugar, como no podía ser de otro modo, el subte, hoy me subo y tras de mi tres Granaderos. Automáticamente tome mi celular y, aprovechando que tengo una lista personalizada de marcha militares, puse la Marcha de San Lorenzo. Esos tres Granaderos, que no debían tener mas de 25 años, una altura que no superaba el metro setenta y cinco, me alegraron la mañana sin saberlo. Es que ese cuerpo del ejercito es para mí tan inspirador. Su ropa impecable, su postura marcial, el ver que todos aquellos que estábamos en ese vagón los mirábamos con respeto. Saber que si se sucediera un conflicto su valentía quedaría reflejada en las paginas centrales de cualquier relato, como siempre lo han hecho en la historia de nuestro país.
Por último, la ineptitud de algunos dirigentes políticos. Me saca. Ni hablo de los nacionales, tampoco lo provinciales. En mi pueblo hay cada caso. En el día de hoy uno [no importa si oficialista o no] salió a manifestar una pavada. Al menos yo, pienso que la realidad es la realidad y la realidad no se discute. El relativismo me saca de quicio. En este caso puntual era una cuestión matemática: una institución manifestó que este año tuvieron mas pedidos de ropa. Eso es matemática. Se cuentan los pedidos del año pasado y los de este año. Se restan y da un resultado. Este año son mas los pedidos de ropa. Salió hablando de cualquier cosa, recriminando a la institución que es totalmente apolítica y desde hace mas de, creo, 70 años presta colaboración a los que mas necesitan, que habían dicho que muchos pedían bombachas de campo para trabajar. Con eso pretendía justificar una política puntual. Todo bien, pero a veces en esos cargos hay que dirigirse de otra forma. Pienso, si yo tuviera que defender la política y marcar alguna diferencia con los dichos de la Institución hubiera, en primer lugar, destacado la importancia que tiene dicha institución, ayudando a quienes lo necesitan, la hubiera puesto de mi lado. No hubiera desconocido una realidad. Y hubiera expresado que se esta trabajando para mejorar la situación de esa gente y, nuevamente, agradezco a la institución que entendiendo de esta necesidad sale al auxilio de dichas personas. Pero yo no soy él ni tengo su responsabilidad [o irresponsabilidad].
En fin esos fueron los tres temas sobre los que quería escribir, lo hice, y me ahorre dos entradas.
PD: La imagen me la hizo Chatgpt… Me rehusaba a utilizarlo pero no iba a encontrar una imagen que me unifcara los tres temas.