Ulises enajenado

Publicado el 19 septiembre 2018 por 50palabras @50palabras_
Su mujer Penélope estaba angustiada; su hijo Telémaco, abatido, pues lo veían deambular enajenado por el palacio. En su mente no cesaba de oír el canto de las sirenas. Un día, entró en el mar gritando "¡soy Nadie!", como si aún se burlase del cíclope. Horas más tarde, murió ahogado.
Escrito por Enrique Angulo - Twitter