He aquí un detalle de vida que he recolectado en mis paseos para mis personajes. Las notas son de hace ya bastante tiempo así que no creo que las personas que allí aparecen se reconozcan, o quizás alguna se reconozcan más de la cuenta.
Un talla esbelta, ansiosa de elevarse, traía con ojos del color común una mirada decidida. El cabello era del color de las castañas, un punto más oscuro por la cercana noche; la ropa agrisada por las misma sombras. Bufanda y botas negras, a juego del invierno, y al cuello un nene vestido de nubes de lana jugaba a esculpir torpes palabras que rimaran con mamá.
