Revista Talentos

Un final de novela.

Publicado el 23 abril 2019 por Lalo Barker @lalobarker
Corrían de tomados de la mano, felices, jugando. Dos jóvenes maduros quienes se perdían en sueños y promesas que con cualquier excusa se daban. Ahora estaban correteando entre los establos donde trabajaba el enamorado veterinario, mostrándole a su amada todo a lo que él se dedicaba, donde guardaba sus medicinas, donde estaban los animales que tenia en cuarentena. Con el orgullo de quien hace todo con gusto, de cuando te pagan por hacer lo que mas te gustaba.
Llevaban saliendo un año, pero la relación era como si se conocieran de toda la vida, uno sabia como terminaba las frases del otro, los gustos, las aficiones, todo como si tuvieran cada uno por escrito el guion de esa película rosa que estaban gozando en vida.
Ya habían puesto fecha para culminar esa relación perfecta, donde escurría miel aun en las cosas mas rutinarias de su vida. Donde ya el despertar de un dia donde no había nada mas que hacer, donde ya tenia tiempo que no importaba otra cosa mas que hacer, que solo disfrutar con quien estas, no importando en dónde estes.
Salian caminando de la mano cuando ella recibió una llamada, le marcaban del consultorio donde ella trabajaba, era una de las medicas mas  reconocida a nivel mundial en su especialidad en Medicina Nuclear, le avisaban que acaban de llegar el material radioactivo que ella usaba en su máquina de PET, donde podía, literalmente, rebanar en imágenes a las personas para conocer cada capa de su ser.
Subieron a su coche y ambos fueron al consultorio para recibir este encargo que ella tenia dos semanas esperando.
Llegaron a la clínica, pasaron al enorme cuarto donde estaba la maquina. Aquello parecía el set de una película de ciencia ficción. Mientras ella firmaba de recibido las cajas con el material radioactivo, el curioseaba por toda el área. El cuarto era de un blanco inmaculado, paredes, pisos, techo, contactos, todo blanco, como un fondo perfecto para la gran maquina gris que ocupaba el centro. El enorme aparato lo cruzaba un carril horizontal que era por dónde entraban los pacientes acostados. Servia para tomar imágenes de todo el detalle del cuerpo, produciendo una imagen en tercera dimensión que hacia adictivo el estar viéndolas, el estar jugando con cada una de las capas del cuerpo de los pacientes, los cambios de colores en cada uno de los órganos, daba la impresión de ver una imagen de un videojuego de ultima generación.
Ella termino de firmar, entrego los documentos al mensajero y con una gran sonrisa abrazo a su amado por la espalda, dandole un suave beso en el cuello, mientras con sus manos acariciaba su pecho, bajándolas suavemente hasta su entrepierna.
Él, con una gran sonrisa, se volteo para abrazarla, de igual forma acariciando su cuerpo de forma seductora.
Se besaron, recargados en la maquina, acariciándoselos suavemente. El la separan y le dijo, – Quiero que tomes una imagen de mi, ve desde mi interior, todo lo que ya te pertenece.
A ella le gusto la idea, después de todo tenia ya su celular lleno de imágenes de ellos, de todos lados, en todas partes. No le pareció tan mala idea el tener una nueva perspectiva de ese ser qué tan enamorada la tenia.
Mando llamar a los sus ayudantes que por suerte ese día estaban presente dando mantenimiento al lugar,   prepararon todo, ayudo a desnudar a su novio, lo recostó en la camilla que lo introducía al interior del PET y se retiro al donde se llevaban los controles. Era un capricho de unos enamorados, uno de esos que no importa lo que cueste, si sirve para darse un gusto cuando nada mas importa, que lo que sientes por la otra persona.
Ella se puso unos audífonos con micrófono que servia para hablar con los pacientes que estaban dentro de la maquina, le iba describiendo cada una de las capas que por su monitor le iba saliendo. Describiendo los colores, riéndose de sus imperfecciones. Una pantalla llena de colores... Dónde fueron apareciendo manchas negras. 
De pronto ella se quedo callada, levanto su mano derecha para ponerla sobre su boca, mientras con la otra se quitaba los audífonos con los que minutos antes con su amado se comunicaba. Ya no escuchaba lo comentarios en broma que su novio le seguía diciendo, ella estaba ahora ocupada revisando de nuevo lo que acaba de ver, hizo todos los ajuste que podía hacer, tomo de nuevo las imágenes de lo que ya habia tomado. Una de sus ayudantes se le quedo mirando al ver que de pronto había enmudecido, se acerco a ella, volteo a ver el monitor y su rostro palideció... Las manchas negras que ahí se veían les gritaban un final que ninguna de las dos se esperaba, un final de una historia de amor que terminaba en tragedia, un final que ahora le tocaba platicárselo a su amado, informarle que tenia un cáncer tan avanzado... Que nunca iba a llegar a la fecha que tenían planeada, para culminar esa historia de amor que parecía de novela.
Un final de novela.

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