Revista Talentos
Acudió a visitar a su hijo en la UCI hastiado de decepciones. Hubiera preferido que hiciera Derecho y se dejara de tanto gimnasio. Lo único que reconoció sobre la almohada fueron sus pestañas quemadas. "No será de estudiar", le recriminó. Fingía no ver, en la mesilla, el casco de bombero.
