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Un Mundo Feliz. Aldous Huxley. Crítica social.

Publicado el 13 diciembre 2009 por Feliperodriguez
Un Mundo Feliz. Aldous Huxley. Crítica social.
La novela "Un Mundo Feliz", de Aldous Huxley, es una de las distopías clásicas del siglo XX. Ésta y 1984 de George Orwell suelen ser la referencia en este género, pues ambas nos hablan, con ambientes y tonalidades bien diferentes, de órdenes sociales futuros blindados de cara al paso del tiempo; llamados a establecerse por la eternidad.
SINOPSIS
Un Mundo Felix (Brave New World, título original), nos pinta una sociedad futura en la que el condicionamiento psicológico de las personas, que nacen en in vitro laboratorios y no en familias, marca los cimientos de una maquinaria social con un funcionamiento perfecto, armónico y blindado: Todo el mundo está programado para ser feliz haciendo lo que hace. Existen castas sociales, con diferentes cometidos laborales, y todas las personas son felices siendo lo que son. La individualidad no existe, ni el amor hacia una persona, ni las familias. La sociedad es una gran hermandad, donde "todo el mundo pertenece a todo el mundo", la sexualidad ortodoxa es la promiscuidad, y la economía es previsible; pues el consumo también está condicionado.
Bernard Marx, es un Alfa infeliz, pues alguien ha cometido un error en su decantación en el tubo de ensayo. Buscará un lugar para la expresión de su infeliz consciencia de individualidad, dentro de una sociedad homogénea y prefabricada...
IMPRESIONES Y COMENTARIOS
Al poco de sumergirnos en la lectura de "Un Mundo Feliz", nos vamos percatando del tipo de sociedad futura que se nos pinta: Un mundo programado donde todos los seres humanos se "fabrican" in vitro a medida de las necesidades sociales. Las clases sociales son fijas (desde Alfas hasta Epsilones), y cada persona nace para trabajar en sus tareas propias y para ser feliz haciéndolo, sin cuestionarse nada ni tener más pretensiones que ser quien le ha tocado ser. Ante tal panorama, encuentro impresiones contradictorias; tanto a nivel filosófico como afectivo. Por un lado, ¿no estaría bien vivir en una especie de inconsciencia feliz? Por otro lado, ¿no sería terrible no poder ver la realidad ni tener capacidad de decisión ni conocimiento sobre el mundo y la historia? Luego también está el tema de los errores. El libro nos muestra a Bernard Marx como un "error" del sistema. ¿No sería lo más terrible ser una persona normal (según nuestra socialización) inmersa en una sociedad tan programada? Este es, en cierto modo, el verdadero dilema: La felicidad es un bien social que está por encima de cualquier interés particular. O dicho de otro modo; cualquier sufrimiento particular, en la medida en que no se extienda socialmente, es irrelevante y debe ser aislado...
Uno de los pilares de la sociedad es la economía basada en un consumo predecible y programado. Esta es la base esencial. Deportes caros como el "golf de obstáculos", que requieren equipamiento, forman parte de las actividades de ocio habituales entre el condicionamiento de los ciudadanos de Huxley. Se emplean sofisticados condicionamientos con castas bajas, haciéndoles odiar el campo, el aire libre (para que no les guste pasear ni retirarse gratuitamente), pero se les hace adorar los deportes asociados al campo. Esto hace que únicamente puedan disfrutar de la naturaleza de un modo asociado al consumo. Es, en definitiva, una verdadera crítica al consumismo propio de nuestros tiempos, y del siglo XX en general. ¿Fue el autor un visionario? ¿No es el consumo el motor de nuestro tiempo? ¿No se nos pretende condicionar, por todos los medios posibles, para que nuestra felicidad, nuestras necesidades, nuestros sentimientos, nuestro trabajo... En fín, para que todo esté relacionado con el consumo? ¿No es cierto que el ocio gratuito o asociado a un consumo más débil, nunca está promocionado por ningún gobierno? Hablamos de pasear por la calle, por el campo, andar en bicicleta... ¡Son muchas veces actividades marginales!
Se trata de una sociedad "perfecta". Un sistema blindado. En tanto que la gente es feliz, el orden social no será atacado. Y en tanto que la gente consume, la economía se mantiene perpetuamente de manera previsible. Y para los posibles problemas o frustraciones, siempre queda el "soma", o la droga por excelencia que evade de la realidad y cura todos los males psicológicos ofreciendo unas "vacaciones de la realidad". Un fuerte anestésico y alucinógeno controlado que contribuye al bien nacional de la felicidad mantenida. Otro ataque a la consciencia, por si despierta en algún momento. ...Pero... ¿no lo probaríais? ¿No es este libro, en cierto modo, una exaltación de la conocida máxima de que la inteligencia es inversamente proporcional a la felicidad? Luego, canalizando la inteligencia únicamente a valores prácticos, y adormeciendo toda la consciencia... ¡¡Un mundo perfecto!! Sólo horrible a nuestros ojos... Y a los de los "errores", claro.
-"Todo el mundo pertenece a todo el mundo": El sexo grupal, la promiscuidad, la ausencia de relaciones de fidelidad ni de amor a una persona, conforman otro de los pilares básicos de esta sociedad. Por un lado, existe un verdadero tratado en defensa de este modelo dentro del libro. Sin inhibiciones sexuales, sin frustraciones familiares, sin celos... ¡el ser humano se despoja de una gran cantidad de infelicidad potencial! Por ello, todo lo que se considera obsceno (padres naturales, la abstinencia, la fidelidad a una pareja, el amor), será perseguido, porque además de producir infelicidad personal, podría extender esa "perversión". Por otro lado, puedo apreciar cierta ridiculización de nuestros valores occidentales basados en tales "perversiones"; encarnados en el personaje del "Salvaje"; quien arremete con violencia ante los intentos de relaciones por parte de quien, por otro lado, es su objeto de deseo. Aunque también se precibe el anhelo de ese amor personal imposible, perdido para siempre en una sociedad que ha erradicado por completo el sentir del ser humano convencional.
Las relaciones filiales, en esta misma línea; los "padres" y "madres", son algo obsceno, fuente de frustraciones y de imperfección educativa. ¿no es cierto, por otra parte? La soledad es algo que no existe; sólo están terriblemente solos quienes no están bien condicionados, como Bernard Marx.
La consciencia está "limitada" a los saberes particulares de tu trabajo. Superadas las religiones, la Ciencia es la única verdad, aunque se trata de una ciencia diferente al concepto actual. La "ciencia" es aquello que dicta la sociedad, pero la libre investigación está prohibida. Nadie posee una consciencia plena de la Historia, del pasado; todo está controlado por el orden social. La literatura prohibida, potencialmente peligrosa (mentes conscientes, pueden tratar de independizarse y rebelarse). Llevado a la actualidad... ¿No es la ciencia el producto del dictado de los intereses económicos? Desde luego que no está prohibido investigar... pero, ¿acaso se investiga en algo para lo que no se inviertan fondos? ¿No se investiga precisamente en aquello en lo que las grandes empresas y gobiernos quieren, y se deja de lado lo que "no interesa"?
Todo ello me invita a una reflexión: El ser Humano es potencialmente infeliz. Luego, para ser feliz , sólo tiene dos caminos: Soportar cierto nivel de infelicidad, o entrar en un proceso de auto-destrucción o auto-mutilación para mantenerse en un estado de semi-inconsciencia. Entonces debemos elegir: ¿preferimos ser medio felices e íntegros, o medio felices y adormecidos?
La muerte es otro gran tema. La gente de Un Mundo Feliz no tiene miedo de la muerte. Todo el mundo es mantenido joven hasta que es matado sistemáticamente. Y como todos están condicionados para aceptar este hecho, pues no pasa nada. Desde luego, el gran miedo universal, reducido a cenizas. Terroríficamente sencillo.
Volviendo a la historia de Bernard Marx, me gustaría hablar de la desadaptación social. Los "errores" en el sistema, producen la peor de las infelicidades en esta obra: inadaptación social total en todo ámbito. Bernard está demasiado socializado para ser feliz junto a los "Salvajes", pero está poco socializado para ser feliz en su sociedad. Es un inadaptado total. Por ello, Bernard nos recuerda a todas las personas no normalizadas en nuestra sociedad, y nos hace sentir su impotencia y frustración como una constante en su vida. ¿Hay algo peor, dejando a un lado el sufrimiento físico? En mi opinión, en este aspecto percibo una verdadera crítica social: Las sociedades "apartan" a los marginados, a los demasiado inteligentes, a los demasiado tontos, a los demasiado extravagantes, a los demasiado... A cualquiera que "se pasa de la ralla", y ¿dónde está esa ralla? Donde dicta la sociedad de cada momento. En gran medida, todos estamos condicionados por tales normas, y todos nos sentimos mal al transgredirlas, aunque lo hagamos impulsados por una fuerza interior. Mayor flexibilidad e integración parece reclamarse con este tema ¿no lo parece?
Y hablando de inadaptación, la historia del "Salvaje" es la más dramática. Es el mayor inadaptado. Es infeliz en la reserva, pero mucho más en la Civilización. Él es la encarnación de la moral "antigua": castidad, amor puro, romanticismo... Canalizada a través del odio y la violencia sobre la Civilización (y en particular sobre sus mujeres). Él no ha estado condicionado farmacológicamente, pero ha estado condicionado en la Reserva, por sus semejantes, de un modo que nos es más ortodoxo a nosotros. ¿Y no produce resultados similares? En ambos casos (el de Marx y el del Salvaje) hablamos de un inadaptado, infeliz en su sociedad, infeliz en la alternativa.
Lenina es la encarnación de la mujer media en la sociedad de "Un Mundo Feliz". Una mujer ciertamente "normal", que no comprende a Marx ni al Salvaje. Siente cierta curiosidad por ambos, pero finalmente su "condicionamiento" le impide comprender algo más allá. Esto me recuerda que la fuerza de las masas es algo poderoso, de cambios lentos y contra lo que siempre se sale perdiendo, si uno se enfrenta a ello.
EN DEFINITIVA
En definitiva, se trata de una lectura recomendable; una de las "distopías" principales, aunque con un final algo decepcionante (me quedo con ganas de saber qué fue de Bernard Marx, de su amigo y del Salvaje; así como de Lenina)
Creo que es, sobre todo, una completa crítica social al consumismo, al condicionamiento social gubernamental y publicitario, a la exaltación de la normalización social como única vía de felicidad (si no haces lo que hace todo el mundo, serás infeliz)... Y una reflexión sobre las posibilidades de la felicidad del ser humano pasando por su auto-mutilación.
También es una reivindicación de la consciencia individual de sí y de la Historia, con independencia de los órdenes sociales futuros.
Como en 1984, es una denuncia intemporal ante cualquier promesa de futuro
Dónde encontrarlo...
Fácilmente en Internet. Leida en mi Palm TX con Palm Fiction.
Título original: Brave New World (Nuevo Mundo Valiente). En Español: Un Mundo Feliz
Aldoux Huxley.

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