
Cayó desde el espacio, siendo un niño. Venía de un planeta moribundo. Fue acogido por una amable pareja de granjeros. En la pubertad, y como efecto de la luz de nuestro sol sobre su cuerpo alienígena, manifestó unos poderes extraordinarios. De forma que, cuando llegó a la vida adulta, se transformó en el formidable guardian de nuestro planeta.
Todos lo amaban, hasta que fue descubierto su terrible secreto: no fue el único superviviente del colapso de su planeta, sino que otros muchos niños fueron cayendo detrás de él, a lo largo de los años, en la Tierra; para continuar erigiéndose en nuestro único guardián fue buscando uno tras otro a todos esos otros seres formidables y, en sus pequeños cráteres, los fue estrangulando.
