Una mujer escribe estos poemas

Publicado el 30 mayo 2016 por José Ángel Ordiz @jaordiz

A la encantadora mujer del título, a Mónica la poeta, la conocí en persona en Madrid. Recuerdo que coincidimos en la presentación de un libro y que la acompañaba una amiga. Esa amiga de Mónica algo me preguntó sobre una de mis novelas, y algo le respondí yo, que no perdiese el tiempo con mis historias o algo así, a gala tengo vender más libros de otros que míos (ya será más explícito mi presentador oficial, otro artista, cuando le llegue la hora de aparecer en este blog, pobre hombre, pobre amigo mío, qué cruz le cayó con quien esto escribe, menos mal que ya no presento nada y ya no tiene él que presentarme a mí, a alguien tan impresentable). Aunque Mónica no me conocía en persona, sí conocía ya mis querencias, disculpas les pido de nuevo a mis personajes todos; mal padre tenéis, hijos míos, os trato mal de vivos y peor una vez empapelados. Como ya me conocía sin conocerme del todo, algo sabio le contestó ella, Mónica, a la amiga, No le hagas caso (si añadió algo más, un merecido Está pirado, por ejemplo, no me acuerdo aunque sí quiera acordarme).

¿Vienes conmigo hasta Oviedo, Mónica?

No es lo que te prometí, que sería un gran día y todo eso, llueve mucho por aquí, pero por aquí ya sabe cualquiera que soy poco de fiar; ¿cómo te fiaste tú de mí, mujer, si te consta desde hace unos cuantos años que soy como soy porque soy así?

Sostendré el paraguas mientras actúas, olvídate de la lluvia y concéntrate en tu arte.

¿Que no llueve?

¡Anda mi madre, es verdad, no llueve!

Pobre madre mía, qué fue a parir esa señora, cuántas cruces les cayeron a más de uno y de una por haber nacido yo.

Era verano y lucía el sol cuando yo nací; la brisa...

Ah, sí, disculpa, hoy actúas tú. Hala, empieza, ya sostengo yo el paraguas.

SEREMOS UNA DANZA EN LA COLINA Dame la mano y danzaremos; dame la mano y me amarás Gabriela Mistral

Bailamos embriagados de mariposas,

nos mezclamos perdidamente

como agua y miel

y danzamos en nuestra inmensa estepa

hasta que fuimos otros

a la primera mirada.

Mitad cuerpo, mitad alma

nos acercamos y escribimos nuestra fábula,

una verdadera fiesta con olor a jazmines.

Dijiste: Seremos una sola flor,

seremos una danza en la colina,

dame la mano y danzaremos.

POEMA DE AMOR MATEMÁTICO

"Ay vida mía,

no sólo el fuego entre nosotros arde

sino toda la vida,

la simple historia,

el simple amor

de una mujer y un hombre

parecidos a todos".

Pablo Neruda

Decidimos encontrarnos sin sumas ni restas,

hicimos de nuestros cuerpos en espiral

una ecuación sin tiempo: tarde, noche, mañana

enredados en el teorema de nuestras cinturas,

con tus manos abiertas sobre mi piel

y mis ojos brillantes y llenos de luz en tus pupilas.

Dibujaste la cartografía de mis lunares

cuando estábamos solos tú y yo

deshaciéndonos en mil caricias,

curando las heridas,

jugando a jugar la vida.

No sólo el fuego escribió este

poema de amor matemático

tangente a tus besos,

fue el amor de un hombre y una mujer

que hicieron un mundo con sus miradas.

Mónica López Bordón

Trabajo como CEO en un precioso proyecto dedicado a las personas mayores: Vitalia Alcalá de Henares, Centro de Día pionero en España donde aplicamos el Método Hoffman. Me dedico a mi gran pasión: la poesía.

(Que tiene muchos premios, Tiene muchos premios, lo añado yo, o sea, yo, el del blog este)